Toda mi vida había sido una persona relativamente normal, una niña huérfana en un orfanato, adoptada por una familia disfuncional, con una adolescencia como la de cualquier chica. Hasta que llegaba a este punto, abandonada por segunda vez, en medio de un bosque a merced del destino para morir. Luego, encontrada por una manada de lobos, terminar en una casa de personas con mucho dinero, y que ahora me aseguraban que yo pertenecía a una r**a de hombres lobos, realmente nadie me creería. Pero aquí estaba, frente a un hombre lobo, ¿ahora me podría permitir creer? O ¿Necesitaba más pruebas? Mi cabeza dolió de tanto pensar. El gran lobo, me observaba desde su lugar. Hasta nuevamente las sombras aparecieron envolviéndolo su cuerpo por completo en una neblina negra muy espesa, escuché quejid

