28

857 Palabras

Fui a mi casa a cambiarme, pensé en ponerle a Brandon la excusa de que mi madre no tenía ganas de cuidar a mis hijos en la noche pero el descarado ya le había transferido ochocientos dólares para ser la "niñera de la noche" y bueno... Por la plata baila el perro, entonces mi santa progenitora prácticamente me arrastró del pelo para que alistara, me dio un mini vestido n***o demasiado escotado y peligroso para una mujer que esta casi en sus treintas y cuya mayor aventura por las noches es cambiar pañales. Me vi al espejo: me veía espectacular a decir verdad, nadie pensaría que era una viuda depresiva que sobrevivía a su pesada existencia gracias a sobredosis diarias de cafeína, allí estaba la vieja yo de la universidad, tan guapa y extravagante como de costumbre, aunque esa faldita dejaba

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR