NARRA LEYLA HAWTHORNE Cerré los ojos y resoplé profundamente, mientras dejaba los documentos sobre la mesa. No sabía cómo reaccionar a eso. No entendía qué carajos le pasaba por la cabeza a Braden. ¿Se había vuelto loco? ¿Qué pensaba al no darme el divorcio y continuar casado con una mujer que no le traía más que ruina a su vida y que le había hecho mucho daño? No entendía nada. Él había dicho que estaba harto y cansado de luchar por mí y que ya no lo iba a hacer más. Entonces, ¿por qué no darme el divorcio? ¿Por qué continuar casado con una mujer que hartaba su vida, en vez de divorciarse y casarse con Susan, como su padre había dicho? Agaché la cabeza y la sujeté con mis manos. Quería ordenar mi cabeza y mis pensamientos. —¿Va a insistir y enviarle otra solicitud de divorcio a su es

