Pov Alex El rugido de las alarmas todavía retumbaba en mis oídos cuando las primeras sombras se lanzaron sobre la manada. Afuera, la tranquilidad que había reinado hacía unos minutos se transformó en caos absoluto. Lobos corrompidos emergieron de la nada, sus formas enormes y retorcidas por protuberancias negras que parecían un híbrido monstruoso entre carne y magia oscura. Sus ojos, antes llenos de vida, eran pozos vacíos, tan oscuros como la noche, y despedían una sensación de pura malevolencia. Había niños corriendo, mujeres gritando, y guerreros tratando de organizarse, pero la batalla había llegado demasiado rápido, como si los lobos corruptos supieran exactamente cómo atacarnos en nuestro punto más débil. Mi corazón latía con fuerza mientras buscaba a Soren entre el caos, pero no

