Austin pidió una mesa en el balcón, la que estuviera más lejos de los demás comensales, ambos ordenaron y empezaron a comer, un silencio incomodo reinaba entre ellos hasta que Sierra se detuvo, puso los palillos en la mesa justo encima de las servilletas y lo miro directamente a la cara...
- De acuerdo, esto es muy incómodo...- dice Sierra haciendo que él también se detuviera- Que me trajeras a almorzar no es un acto de buena voluntad ni porque mi compañía te fascine, ¿Qué estás tramando?
- Eres muy lista...- dice Austin sonriendo y pone los palillos también a un lado- La razón por la que te traje aquí es para hablar contigo porque quiero hacerte una propuesta...- afirma el mirándola directamente a los ojos.
- ¿Una propuesta?- repite Sierra confundida- Por si lo olvidabas ya estamos casados, así que una propuesta no sirve de nada...- se burla.
- Hablo en serio...- dice él y suspira- Pero antes tengo que estar seguro de que puede funcionar...- la mira detenidamente por un segundo- Se que no te fuiste al exterior a tomarte un año sabático como le dijiste a tus padres, sé que en realidad estuviste estudiando en una escuela de artes en Londres...- afirma.
- ¿Cómo supiste eso?- indaga ella sorprendida- Solo lo sabía Sabrina y sé que ella no te lo diría.
- Te investigue un poco...- afirma el tomando un poco de agua antes de continuar- Eso me asegura lo inteligente que eres y que no eres tan holgazana como pensaba.
- Y eso solo confirma que eres tan imbécil como pensaba...- dice ella dándole una mirada asesina.
- Sabiendo esto vamos a las preguntas que me interesan- dice ignorando las palabras mordaces de la chica- Conoces a muchas personas del medio artístico, ¿No?- indaga mirándola.
- Tengo mis contactos...- afirma ella sin dar mucha información.
- Tu madre me conto que además Coreano hablabas Ingles y mandarín de manera fluida, ¿Sabes algún otro idioma?- indaga curioso.
- Además del coreano, domino 5 idiomas...- dice ella de manera tranquila.
- ¿Seis?- indaga el sorprendido.
- Bueno, cinco y medio...- afirma ella- Digamos que el francés no se me da especialmente bien…- confiesa.
- ¿Cuáles son los demás?- vuelve a indagar.
- Español, ruso y un poco de francés...- afirma.
- Wao...- dice el sorprendido- Eso no lo sabía...- dice y la ve sonriendo.
- Digamos que en la escuela tenía algunos créditos extra y mucho tiempo libre…- dice ella burlándose.
- El no puedo evitar reírse- ¿Cuánto sabes sobre relaciones públicas y manipulación?- indaga el mirándolo.
- Lo suficiente como para persuadirte de venderme tu alma voluntariamente...- se burla y sonríe.
- ¿Alguna vez pensaste en estudiar negocios?- indaga el mirándola curioso.
- Ni en un millón de años...- afirma ella con seguridad.
- Bien, creo que eso será suficiente...- dice el asintiendo- Lo que tengo para ti es una propuesta de trabajo la cual nos puede beneficiar a ambos.
- Te escucho...- dice ella prestándole atención.
- Como sabes Ha Rin está embarazada y está muy cerca de tener al bebé, por no decir en cualquier momento...- dice y ve que ella asiente- Ha intentado encontrar un reemplazo para cuando eso suceda, solo por el tiempo de maternidad y lactancia que le corresponde, pero ninguna parece adaptarse a mí y a mi estilo de vida, son muy complacientes, demasiado obedientes o absolutamente inútiles, por eso quería preguntarte, ¿Te gustaría ser mi secretaria hasta que Ha Rin vuelva?
- ¿Qué?- indaga ella sorprendida- ¿Yo? ¿Tu secretaria? Tienes que estar bromeando.
- Estoy hablando muy en serio Sierra, te lo estoy ofreciendo...- afirma el mirándola.
- ¿Por qué yo?- indaga ella confundida- No tengo la menor idea de cómo hacer algo así.
- Puedes aprender, tu trabajo sería más sencillo, solo te encargarías de las relaciones públicas, ser la imagen de la empresa frente a los artista y accionista, sabes muchos idiomas y eres muy carismática, te ira bien...- afirma tratando de persuadirla.
- Y también soy grosera y mal educada, tú mismo lo dijiste…- refuta ella.
- Detalles…- dice el restándole importancia con una sonrisa inocente.
- No puedo encargarme de una empresa de la noche a la mañana, jamás he trabajado en algo así, de hecho, jamás he trabajado en toda mi vida...- afirma ella.
- Es una buena forma de empezar, lo harás bien, para eso tienes a Ann y a Jae, ellos serán tus asistentes, estarán a tu entera disposición y te guiarán en todo.
- Mi punto es que ni siquiera se preparar un café y ahora voy a ser una secretaria ejecutiva...- dice ella explicándole- No puedo hacerlo...- afirma.
- Si puedes, yo confió en ti...- dice el mirándolo- Sierra, no te lo pediría si no fuera importante y si no estuviera realmente desesperado, para este trabajo necesito a alguien de confianza, alguien que pueda llevar mi ritmo, alguien al quien le pueda confiar algo tan importante y bueno tú te casaste conmigo...- dice el siendo sincero.
- ¿Tu confías en mí?- indaga ella sorprendida y ve que el asiente- ¿Tanto como para confiarme tal responsabilidad?
- Por supuesto, si no lo hiciera no te lo hubiera pedido...- afirma el mirándola a ella.
- ¿Al menos vas a pagarme?- Lo mira ella con desconfianza.
- Por supuesto, una suma bastante generosa...- asegura el.
- Bien, de acuerdo...- dice ella mirándolo- Lo hare, voy a ayudarte.
- ¿En serio?- indaga el sorprendido- ¿Así de fácil?
- ¿Querías aún más resistencia?- dice ella levantando una ceja- Si de verdad me necesitas no puedo negarme, además vas a pagarme así que tenías razón, ambos ganamos...- dice ella sonriendo.
Austin estaba sorprendido de la facilidad con la que Sierra aceptaba ayudarlo, ella no estaba obligada a aceptar, sin embargo, lo hizo, se notaba que solo estaba buscando una buena excusa para no negarse, era la segunda vez que lo hacía, definitivamente era una buena chica, así que decidió hacer algo por ella también...
- Escucha...- dijo llamando su atención nuevamente- Cuando te mande a investigar me dijeron que en el extranjero estuviste en una escuela de artes, estudiando actuación, así que quieres ser actriz ¿No?- indaga y ve que ella asiente- ¿Qué te parece si yo te consigo una audición con HitSingers Intertaiment?
- ¿Qué?- indaga Sierra sorprendida- ¿Hablas en serio? ¿La agencia de Dream X?- ve que el asiente- ¿En verdad puedes hacer eso? Mira que si es una más de tus bromas voy a matarte...- afirma.
- Hablo muy en serio Sierra, el CEO es el mejor amigo de mi padre, me tiene mucho cariño así que puedo llamarlo y pedirle a el mismo que te conceda una audición y si todo sale bien, luego de que Ha Rin vuelva puedes empezar a realizar tu sueño, pero ojo tienes que hacer bien tu trabajo...- afirma el.
- Por supuesto…- dice ella muy emocionada- Ahora sí que estoy muy motivada...- sonríe y toma los palillos de nuevo- Vamos a comer, tengo que ir a hablar con Sabrina para contarle sobre esto...- sonríe.
Tal y como lo dijo luego de comer ambos tomaron caminos separados, Austin volvió a la empresa y Sierra fue a hablar con Sabrina sobre lo ocurrido, ambas estaban muy emocionadas, por fin ella podría encaminarse a sus sueños a cambio de 3 meses de trabajo, no era un mal trato y ella seria beneficiada grandemente… Esa noche cuando Austin llego a casa Sierra estaba sentada y acurrucada en el sofá de la sala viendo una película…
- Estoy en casa…- dice el quitándose los zapatos en la entrada para ponerse las pantuflas.
- Bienvenido…- dice Sierra de manera inconsciente sin apartar la mirada de la pantalla.
- Austin se frena mirándola sorprendido- Solo te falto darme un beso de bienvenida…- dice el burlándose.
- Al escucharlo, Sierra abre los ojos como platos sorprendiéndose al darse cuenta de lo que ella misma dijo- Lo dije sin pensar…- dice mirándolo esta vez- Es la costumbre, siempre se lo decía a mi padre cuando llegaba de la empresa, cuando no estaba afuera de mi habitación él iba hasta allá para escucharme darle la bienvenida…- dice sonriendo al recordarlo.
- Austin sonríe quitándose el saco…- Es una bonita costumbre…- afirma y se encamina hacia la cocina- ¿Ya cenaste o tienes hambre?- indaga el poniendo el saco en el respaldo de una silla.
- No tengo hambre, traje un bowl de Lasaña de casa de Sabrina por si quieres comer, está en el refrigerador, puedes ponerlo en el microondas, esta deliciosa…- afirma ella volviendo la vista a la pantalla.
- De acuerdo…- dice el aflojándose la corbata- ¿Hiciste la lista de la que hablamos esta mañana?
- Si…- toma la Tablet que está en la mesita de centro- La tengo justo aquí.
- Yo la tengo en mi celular, ¿Qué tal si la discutimos antes de cenar?- dice y ve que ella siente.
Ambos vuelven a sentarse en la mesa del comedor, de ante mano decidieron que elegirían las preguntas más frecuentes e importantes, ambos se miraron y el intercambio empezó…
- Bien…- dice Austin llamando su atención- ¿Cuál es tu color favorito?, el mío es el gris.
- A mí me gusta el violeta…- afirma ella y lee la siguiente pregunta- ¿Cuál es tu fecha de cumpleaños? La mía es septiembre 22.
- Julio 13…- dice él y continua- ¿A que eres alérgico? Yo solamente soy alérgico a los gatos.
- Pues yo soy alérgica a las nueces y a los mariscos…- afirma ella mirándolo- ¿Dónde nos conocimos?
- Dejare que tú lo decidas…- dice el mirándola- ¿Qué hizo que te fijaras en mí?- lee y luego la mira- Tengo curiosidad.
- Uhmm- dice ella mirándolo- De físico seria tu altura, tu trabajado cuerpo y tu cara, eres bastante guapo…- lo ve sonreír altaneramente- De tu personalidad, aunque te odio en general…- dice y ve como el la mira- Sería lo cariñoso, caballeroso y protector que eres, aunque me duela admitirlo eres muy buena persona…- le sonríe- ¿Qué dirías tú de mí?
- Para empezar, seria tu rostro…- dice mirándola fijamente- No es un secreto lo hermosa que eres…- dice haciéndola sonrojar- En especial tus ojos y ese cabello pelirrojo que te va bastante bien, tienes una belleza exótica, posees un cuerpo realmente envidiable, eres realmente preciosa…- afirma- Y sentimentalmente… eres muy noble y dulce, tienes carisma y carácter, eso me agrada, creo.
- Ella se ríe- No me esperaba que dijeras eso, no sabía que pensaras tan bien de mi…- dice y ve que él se encoje de hombros- Dime cosas que te gusten mucho y cosas que odies.
- Por mala suerte me gustan mucho los mariscos y la mantequilla de maní…- dice y se rasca la nuca- Pero por tu bien puedo alejarme un poco de ellos…- afirma- También me gustan mucho los duraznos, amo cualquier tipo de pasta, me encantan los días lluviosos, el olor a tierra mojada y vestir a la moda…- afirma viendo como ella pone atención- Detesto el vino seco, los tomates, la sopa de algas, los gatos, las aves de corral y las personas falsas y presumidas, es todo lo que puedo recordar…- afirma nuevamente.
- ¿Te parece poco?- dice ella burlándose y ve como él pone los ojos en blanco- A mí me gustan muchos las galletas, bueno en general las cosas dulces, el helado, el arroz, los capuchinos, la carne de cerdo, el mar, las rosas de todos los colores menos rojas y amarillas, las estrellas, la música, leer y la actuación…- dice ella sonriendo- No me gusta el pepino, tampoco la pera, no soporto las cosas muy picantes, odio los zapatos de talón desnudo, tampoco me gustan los gatos, no me gustan las mentiras ni los engaños y detesto la oscuridad, en serio no tolero la oscuridad…- reafirma ella mirándolo.
- De acuerdo…- dice el sin entender porque lo decía- Oye tengo curiosidad, solo tiene 19, pero pareces muy vivaz, ¿Con cuántos chicos has salido?- Indaga curioso.
- Que chismoso me saliste…- dice ella burlándose- Siempre fui una chica muy popular entre el género masculino, pero para tu información solo he salido con un solo chico y no me fue muy bien que digamos…- afirma ella.
- ¿Qué paso? ¿No te soportó?- indaga el burlándose.
- Al parecer no…- dice ella de manera cómica- Después de 3 años de relación me dejo en Viena, con el corazón roto y sin mucha explicación, parece que no me amaba tanto como decía, no era más que un mentiroso, si supieras las cosas horribles que me dijo ese día…- se ríe amargamente.
- Austin iba a hacer otra broma, pero se da cuenta que aun ella intentara bromear con eso había cierta tristeza en sus palabras así que se arrepiente- No sé qué fue lo que te dijo, pero te puedo asegurar que no es cierto…- afirma el llamando su atención- Te conozco hace demasiado poco y puedo decir que eres asombrosa, un tanto gritona y malhumorada, pero ese es parte de tu encanto…- se burla haciéndola reír- Él no te merecía, mereces un hombre que te quiera y te trate bien, aunque será difícil con lo fastidiosa que eres…- se burla.
- Eres un idiota…- dice ella burlándose y se ríe- Gracias…- le sonríe- Ahora dime tu ¿Con cuantas chicas has salido?- indaga ella curiosa también por su respuesta.
- Con 3 solamente, 2 en la secundaria y 1 en la universidad, la última fue mi primer amor y también me abandonó, supongo que ella quería cosas que pensó que yo no podía brindarle…- afirma el- Pero al final no fue tan malo, tengo una linda y adorable esposa que va a ser tan encantadora como para ir a la empresa a partir de mañana para aprender sobre el trabajo junto a Ha Rin…- le sonríe.
- Bien, me convenciste con lo de linda y adorable…- dice ella echándose el cabello hacia atrás de manera presumida- De todos modos, no tengo nada mejor que hacer…- afirma y se levanta- Me voy a mi habitación, estoy muy cansada, te enviare la lista…- Arrastra los pies hasta las escaleras- Disfruta la lasaña…- dice y se pierde escaleras arriba.
Austin no puede evitar sonreír, aunque le costaba admitirlo la pelirroja era realmente encantadora, muy diferente al tipo de mujeres con el que estaba acostumbrado a tratar, lo que le resultaba interesante y hasta divertido en cierto modo, por primera vez desde que vivía solo su casa se estaba sintiendo como un hogar… Al día siguiente Austin se levantó y se preparó dispuesto a ir a despertar a Sierra, toco la puerta, pero nadie le abrió así que entro al ver la puerta abierta encontrado la enorme habitación vacía lo que le pareció extraño, cuando iba bajando las escaleras escucho voces que provenían de la cocina, al acercarse se dio cuenta que una de ellas le pertenecía a Sierra y la otra era de Alma…
- Ya lo tengo…- dice Sierra terminando de anotar algo en una libreta- Gracias por enseñarme a hacer estas cosas Alma, también por enseñarme a usar la cafetera, a mí no me gusta el café, pero sé que a Austin le encanta…- dice sonriéndole.
- Para mí es un placer señora Sierra…- dice la señora Alma sonriéndole también.
- Por favor llámame Sierra, eso de señora me hace sentir muy mayor…- dice Sierra mirándola.
- No me parece correcto llamarla solo por su nombre…- dice Alma expresando su descontento- ¿Le parece bien si le llamo señorita Sierra?- indaga.
- Sierra suspira derrotada- Esta bien, me parece perfecto…- le sonríe.
- Buenas días Señor Austin…- dice Alma sonriéndole al darse cuenta de su presencia.
- Sierra se voltea a verlo- Buenos días cariño…- dice con una gran sonrisa.
- Buenos días a ambas…- dice y se acerca a Sierra depositando un beso en su cabeza- Veo que hoy te has levantado realmente temprano.
- Si, cuando Alma llego me encontró saliendo de la habitación que uso como armario…- dice ella dándole una mirada disimulada a su esposo para que le siga la corriente.
- Ahora entiendo porque la habitación había estado cerrada…- dice Alma mirándolos.
- Si, allí tengo todas mis casas, yo me encargare de ella así que no se preocupe, así tenemos más espacio en la habitación matrimonial…- sonríe Sierra para disimular.
- Si, mi bella esposa es muy considerada…- le sonríe Austin siguiéndole la corriente.
- Pero no te quedas ahí cariño…- dice Sierra encaminándolo a la mesa y hace que se siente- Quédate aquí que ya te serviré el desayuno…- dice sonriendo y acercándose.
- Los recién casados siempre son tan dulces…- sonríe Alma enternecida por sus acciones- Bueno iré a regar las plantas del segundo piso, con su permiso…- dice, hace una reverencia y sube.
- Hoy te levantaste especialmente temprano…- dice Austin sorprendido.
- Si, desperté antes de que Alma llegara…- dice Sierra mirándolo- ¿Recuerdas que te dije que no sabía hacer café?- indaga ella y ve que el asiente- Pues ya no más, ella me enseñó a hacer café y lo más importante a prepararlo como a ti te gusta- le sirve una taza justo como le habían enseñado, se la pasa y espera a que la pruebe- ¿Qué tal esta?- indaga expectante a su respuesta.
- Esta bastante bien…- dice Austin un poco sorprendido- Felicidades, ya sabes cómo prepararme un café…- dice burlándose.
Ella pone los ojos en blanco por un segundo, para luego terminar de servir el desayuno y sentarse a su lado para comer también…
- Supongo que por el tiempo que este en ‘‘Entrenamiento’’…- dice haciendo comillas con los dedos- Podemos llegar juntos a la empresa, pero luego de eso deberíamos llegar por separado para que nadie sospeche nada…- afirma para luego tomar un poco de jugo.
- Cuando tu ‘‘Entrenamiento’’ finalice…- dice el imitando su acción para burlarse- Tu deber es llegar primero que yo, como el reemplazo temporal de Ha Rin tu trabajo es esperar a que yo llegue con todo preparado, ella te guiara…- afirma- Todos los días el secretario Choi viene a recogerme para ir a la empresa, luego veremos cual será tu medio de transporte…- dice el mientras se dispone a desayunar.
- ¿A que hora sueles llegar a la empresa?- indaga ella mirándolo atentamente.
- 7:30 a 8:00, tal vez nueve si no hay mucho trabajo…- afirma el mientras mira los pendientes en su IPad.
- ¿Me estas diciendo que yo debo llegar a las 7:00 am?- dice ella sorprendida y ve que el asiente- Ni para ir a la escuela me levantaba tan temprano…- dice ella lamentándose y luego suspira- Todo sea por cumplir mi sueño…- dice apuntado su nuevo horario en su libreta.
Austin se ríe disimuladamente, si bien lo que dijo era cierto… sería bastante interesante para el ver como se desarrollaba todo, al terminar de desayunar el secretario Choi los esperaba a fuera, este les dio los buenos días y les abrió la puerta del auto para que entraran, luego emprendieron el camino a su destino, cuando llegaron a la empresa, todas las miradas se centraron en ambos caballeros que iban acompañados de la hermosa y joven pelirroja, subieron al ascensor y se bajaron el piso principal de la empresa…
- Buenos días Austin…- dice Henry sonriéndole a su amigo y luego fija sus ojos en la pelirroja- Buenos días a ti también hermosísima Sierra- Dice esta vez de manera encantadora, para luego tomar su mano y depositar un beso.
- Esta acción hizo ruborizar a la joven- Buenos días…- dice tratando de esconder su sonrojo detrás de una de sus manos, acción que le causo mucha ternura a Henry.
- Buenos días a ti también Henry…- dice Austin pasando en medio de los 2 para cortar el contacto- Sígueme Sierra…- dice yéndose a paso firme.
- Hasta luego…- se despide ella sonriendo y agitando levemente la mano para luego seguir a quien próximamente seria su jefe…
Cuando pasan por el área todos los empleados le dan los buenos días a Austin el les devuelve el saludo, Sierra simplemente hacia una reverencia a modo de saludo ya que todos eran mayores que ella, esto hasta que llegaron al área ejecutiva principal…
- Buenos días señor Black…- dicen Ha Rin, Jae y Ann al unisonó.
- Buenos días…- dice Austin sonriéndoles.
- Buenos días…- dice Sierra ofreciéndoles una sonrisa también.
- Buenos días…- dice Jae y Ann al unísono nuevamente mirándose por la coincidencia de nuevo.
- Buenos días señorita Sierra, es un gusto tenerla por aquí de nuevo…- sonríe Ha Rin.
- Acompáñenme a mi oficina los 3 por favor…- dice Austin siguiendo seguido por Sierra y los 3 empleados.
Una vez dentro Austin se detiene y hace que Sierra se ponga a la par de él, los 3 asistentes se ponen frente a ellos esperando instrucciones…
- Bien, como ya saben el parto de Ha Rin se acerca y por fin ya le encontré un reemplazo temporal…- dice señalando a Sierra- Ella es la persona que he elegido para que este en su ausencia, así que quiero que se encarguen de enseñarle lo básico ya que su trabajo consistirá más en relaciones públicas, imagen y presentación, será prácticamente la imagen de la empresa…- afirma con una leve sonrisa.
- Si señor Black…- dicen sus asistentes al unísono.
Sierra los mira y luego a él, pensando que en poco tiempo ese hombre a su lado además de vivir con ella seria también su jefe, doble maldición, porque ese día marcaba el inicio de todo lo que tendría que enfrentar si quería alcanzar su sueño…