Capitulo 1

4820 Palabras
El momento llego y la boda trascurrió con normalidad, ambos sabían fingir muy bien, se veían felices y parecían gustarse el uno al otro, como si se conocieran de toda la vida, ese era el plan y se adaptaban muy bien, aunque por dentro ambos se morían por salir corriendo de allí y no volver a verse jamás en la vida, pero sabían que eso no pasaría…   - Austin, ¿Aceptas a Sierra como tu legitima esposa, prometes serle fiel, en la prosperidad y en la adversidad, en la pobreza y en riqueza, en la salud y en la enfermedad, y así amarla y respetarla todos los días de tu vida hasta que la muerte los separe?- Indaga el oficiante. - Si, acepto…- dice Austin sonriendo. - Y tu Sierra, ¿Aceptas a Austin como tu legitimo esposo, prometes serle fiel, en la prosperidad y en la adversidad, en la pobreza y en riqueza, en la salud y en la enfermedad, y así amarlo y respetarlo todos los días de tu vida hasta que la muerte los separe?- Indaga el oficiante esta vez mirándola a ella. - Sierra traga seco, vacila solo unos segundos hasta que mira los ojos suplicantes de Austin que con ellos le rogaba que no se negara, ella suspira y acepta su destino- Si, acepto. - Y ahora yo los declaro marido y mujer, puedes besar a la novia…- dice el oficiante sonriéndole.   Austin se acercó a Sierra y sin aviso le planto un beso suave y corto que enloqueció a los invitados y que a ambos los hizo sonrojar, después ella tomo su brazo para salir de aquel lugar a donde seria la recepción, ocuparon una mesa solos en la que reinaba el silencio entre ambos, solo observaban como los demás parecían disfrutar de la fiesta mientras ellos 2 se limitaban a sonreír para disimular, la boda era semi privada, no era la típica fiesta de personas de alta sociedad en donde la prensa está involucrada, por petición de ambos su boda seria íntima y secreta, mientras menos personas se enteraran mejor, ni siquiera la familia completa de ninguno de los dos sabia que todo fue arreglado, ellos tenían planes por separado y ninguno involucraba tener que contarle a la gente sobre su matrimonio si no era necesario y por supuesto los accionistas de la compañía estaban allí para ver como la oportunidad de ser presidente se les escaba de las manos, ellos realmente agradecían que tanto la boda como la recepción fuese así, para sorpresa de ambos todos convivían y se veían bastante felices y era algo que los tranquilizaba…   - Realmente pensé que ibas a decir que no cuando estábamos en el altar…- dice Austin rompiendo el silencio. - Lo consideré por un segundo, estaba a punto de entrar en pánico, pero le hice una promesa a mis padres y tenía un compromiso contigo…- dice Sierra mirándolo- Aprovéchame, casi nunca soy tan considerada…- afirma ella burlándose. - Te lo agradezco mucho…- dice el sonriéndole. - Los pies están matándome, estos tacones son hermosos, pero también son realmente incomodos después de unas horas…- afirma ella- El precio de la belleza…- dice y logra hacerlo reír. - Queridos invitados…- dijo Sabrina por el micrófono atrayendo la atención de todos- Es hora del baile de los novios, Sierra y Austin por favor vengan…- dice y los mira sonriendo. - Sierra sonríe y le susurra- No creo poder caminar, los tacones me lastimaron los pies. - Austin piensa por un segundo- Tu vestido es bastante amplio, quítate los zapatos debajo de la mesa y camina desclasa, nadie lo notara…- afirma el sonriéndole.   Ella le sonríe y en un rápido, pero sutil movimiento se deshace de los incomodos tacones, luego se pone de pie, toma su mano y se encamina descalza a la pista sin que nadie se diera cuenta, la música rápidamente suena y comienzan a bailar el hermoso vals que sonaba, se quedaron mirando todo el rato que bailan hasta que una mano en el hombro de Austin los interrumpió… - ¿Puedo bailar con mi hija?- indaga William el padre se Sierra. - Por supuesto…- sonríe Austin y deja a Sierra en manos de su padre mientras va a bailar con Ann. - William toma la mano de su hija y empiezan a bailar- Pensé que la novia más hermosa que había visto era a tu madre, pero me equivoque, tú eres aún más hermosa…- dice sonriendo. - Ya basta papá…- dice ella sonrojada y le sonríe. - Lo lamento mucho cariño, sé que casarte así no era lo que esperabas, eres nuestra única hija, ver que te casas tan joven y por petición de mi padre me rompe el corazón…- dice William realmente arrepentido- No debimos dejarnos influenciar por tu abuelo. - Tranquilo papá, el abuelo logro engañarme, él tiene sus razones tal vez no son las más justas, pero las tiene…- dice ella mirando a su padre- Hable con Austin antes de casarnos y es un buen hombre así que no te preocupes, vamos a estar bien, somos pareja ahora así que en algún punto nos vamos a enamorar o eso supongo…- dice ella dándole una sonrisa tranquilizadora. - No sé qué hicimos para merecer una hija tan increíble como tu…- dice él y la abraza- Espero que tengan una vida feliz y recuerda que siempre puedes volver a casa. - Lo se…- dice ella mientras lo abraza.   El resto de la velada continuo tranquila y divertida, luego de cambiarse y despedirse de todo el mundo ambos fueron rumbo al aeropuerto, tomarían un Jet privado que los llevaría a pasar su luna de miel en las playas de Macao, utilizaron las horas de vuelo para intentar conocerse mejor, cuando llegaron y se instalaron por fin tienen tiempo de conversar…   - Estoy tan cansada…- dice Sierra tirándose al sofá del cuarto de hotel- Debo admitir que no creí que saldríamos de ‘‘Luna de miel’’- dice ella haciendo comillas con los dedos. - Teníamos que hacerlo, para los inversionistas y parte de nuestra familia somos novios desde hace 3 años, se supone que estamos muy enamorados…- dice Austin quitándose los zapatos- Además, este fue el regalo de bodas de nuestros abuelos, ellos se encargaron de todo. - Creo que estamos más cansados por fingir que nos amamos que por todo el ajetreo, prácticamente nos acabamos de conocer, unas horas no bastan y se supone que tenemos que vivir juntos…- dice Sierra analizándolo en voz alta y ve que el asiente- Pero estoy tan cansada que no tengo energía para pensar en eso, necesito dormir…- dice, pasa a la habitación y se queda helada- Austin…- dice ella llamándolo- ¿Nuestros abuelos se encargaron del viaje? ¿También de la habitación? - Si…- dice el acercándose- ¿Por qué?- cuando entra sabe a lo que se refiere. - Porque solo hay una cama…- dice ella mirándolo. - Esto va a ser un problema…- dice el rascándose la nuca- Creo que lo más conveniente es que yo duerma en la cama y tú puedes dormir en el sofá. - Espera un momento, ¿Por qué tú debes de quedarte con la cama?- dice ella frunciendo el ceño. - Porque soy mucho más alto que tú, prácticamente no quepo en el sofá…- afirma el mirándola. - Ese no es mi problema…- dice ella desafiándolo con la mirada- Me parece que es muy injusto y poco caballeroso de tu parte. - ¿Injusto? Oh vamos Sierra, injusto seria que yo durmiera incomodo en el sofá, tú eres más pequeña en todo el sentido de la palabra…- dice el burlándose de ella. - ¿Te estas burlándose de mi?- dice ella empezando a molestarse- No pienso dormir el sofá…- cruza los brazo. - Entonces duerme en el piso…- dice el sin ninguna intención de ceder. - Si serás…- dice ella y se detiene antes de terminar el insulto…- Escúchame, no pienso dormir en el sofá ni en el piso, la cama es mía. - Bien…- dice el empezado a molestarse también y de repente se le ocurre algo- Bueno como ninguno quiere dormir en el sofá…- dice y se acerca a la cama- ¿Por qué no compartimos la cama? Es bastante grande…- dice se acuesta de costado y da unos golpecitos en ella mirándola de manera pervertida- Ven aquí cariño. - Sierra levanta una ceja sorprendida y deja escapar una carcajada burlona- Si me miras así no pienso compartir la cama contigo, exijo que seas un caballero y te vayas al sofá. - No voy a abandonar esta cama y si te acercas juro que te violare…- dice el mirándola enojado mientras se extiende sobre la cama. - No te atreverías…- dice ella mirándolo achicando los ojos. - Pruébame…- dice el dándole una sonrisa perversa. - Ella lo mira sorprendida- Conque ahora estas sacando tu verdadera personalidad, Eres un cretino…- dice, busca unas almohadas y sabanas- No puedo creer que seas un idiota…- abandona la habitación y dice para sí misma- ¿Quieres jugar? Entonces jugaremos.   Molesta prepara el sofá en el que dormiría y aunque estaba molesta, el cansancio la venció y acabo quedándose dormida, lo que Austin no sabía es que le acababa de declarar la guerra a Sierra y el concepto de ‘‘Sana convivencia’’ acababa de romperse… Al día siguiente cuando Austin despertó y salió a la sala de la habitación en la que debería estar Sierra vio que esta estaba vacía, pero cuando elevo la vista a su patio privado la vio a ella desayunando fuera cerca de la piscina, esta era la oportunidad perfecta para molestarla…   - Buenos días cariño…- dice el acercándose mientras se estira- ¿Dormiste Bien? Porque yo dormí de maravilla- dice mirándola con una sonrisa burlona y ve que ella no le responde- ¿Qué? ¿Ya no vas a hablarme?- nota que ni siquiera lo mira- ¿En serio estas tan molesta Sierra?- dice con la misma sonrisa burlona y se sienta a su lado.   Para su sorpresa justo en el momento que él se sienta Sierra se levanta y se va de allí sin dirigirle la palabra…   - Austin deja escapar una carcajada burlona y dice para sí mismo- ¿Esta ignorándome?- dice y ve por la ventana de cristal de una pequeña oficina que había, como ella se pone a hablar por teléfono- Bien, que haga lo que quiera, mejor si no tenemos que hablarnos- dice y comienza a desayunar.   Un par de horas después él estaba sentado en la sala, estaba listo para ir a las piscinas, pero escuchaba las risas de Sierra que aún seguía hablando por teléfono…   - ¿Con quién rayos está hablando por tantas horas?- dice para sí mismo ya molesto- Se supone que está en su luna de miel, ¿Con quién estará hablando?- piensa ya muy intrigado. - Bien Dae Woon…- dice ella saliendo de la habitación- Te llamo después, yo también te quiero, adiós…- dice, cuelga y su mirada choca con la de Austin por unos segundos, pero ella hace como si no hubiese visto nada y va directo a la habitación. - ¿Me sigue ignorando?- dice Austin ya molesto.   Entra a la habitación y la ve buscando en su maleta, como ella ni siquiera lo mira empieza a llamarla por su nombre una y otra vez hasta que ella irritada contesta…   - ¡¿Qué demonios quieres?!- le grita frustrada mientras lo mira. - ¿Con quién hablabas?- indaga el curioso. - ¿Qué te importa?- volviendo la vista a su maleta. - Soy tu esposo ¿Se te olvida?- dice el cruzando los brazos. - Mi esposo falso por si no lo recuerdas…- dice ella aclarándole- Recuerda que este matrimonio es solo apariencia, pensé que eras diferente, parecías ser todo un caballero, realmente lograste engañarme- dice sorprendida. - Tenia que convencerte para que aceptaras casarte conmigo, así que fingí ser encantador y servicial…- dice el dándole una sonrisa cínica. - Eres de lo peor…- dice ella frunciendo el ceño- Por eso no pienso hablarte mientras estemos aquí…- dice enojada. - ¿Vas a ignorarme todo el fin de semana?- indaga el mirándola. - Esa es la idea…- dice ella sin mirarlo. - No puedes hacer eso, si los abuelos se enteran ambos estaremos en problemas…- le advierte el- Voy a ir a la piscina, te espero allá…- dice caminando hacia la entrada. - No voy a ir, tengo calor…- afirma ella sin mirarlo. - Tienes que hacerlo, tenemos que tomarnos fotos juntos, este matrimonio tiene que parecer lo más real que podamos así que necesitamos evidencia de lo bien que la pasamos…- dice y abre la puerta- No tardes…- sale de la habitación. - Sierra suspira y dice para sí misma- Que mal me cae este sujeto, no llevamos 24 horas de casados y ya quiero matarlo…- dice frustrada.   15 minutos después bajo al área de las piscinas donde pudo ver a Austin acostado en un cheslong bajo una enorme sombrilla, a su lado había otro lo que suponía que era para ella, Austin volteo y la ve acercarse, tenía una blusa holgada y unos shorts , no podía negar que ella era una pelirroja hermosa y que aun así llamaba bastante la atención, cuando llego hasta él y se sentó Austin pudo ver las hermosas pecas que la adornaban y como debajo de su ojo derecho casi en la punta tenía 2 lunares en línea recta, uno más pequeño que el anterior, eran realmente inusuales, pero bonitos…   - ¿Por qué no había visto tus pecas y lunares?- dice el mientras se quita los lentes de sol. - ¿Has escuchado del maquillaje? Lo cubre todo…- dice ella burlándose- Son rasgos muy específicos y llamativos, así que pedí que los cubrieran, también los cubrí esta mañana, ahora no llevo maquillaje. - Bien, puedes hacer lo que quieras igual eres bonita…- afirma el poco interesado y carraspea un poco- ¿Lista para las fotos? - Supongo…- dice ella resignada- Empecemos con el Show…- sonríe.   Pasaron más de una hora paseando en los alrededores de la piscina tomándose fotos juntos y por separado, luego ambos volvieron a donde estaban…   - Con eso será suficiente por ahora…- dice Austin mirándola. - Bien…- dice ella acostándose en el cheslong- Aquí hace demasiado calor…- se queja. - Concuerdo…- dice el, se quita la camiseta- Voy a nadar, ¿Quieres venir? - No, estoy bien…- dice ella y voltea a mirarlo, su rostro se tornó roja al visualizar su figura semi desnuda- Con que eso tenías debajo de la ropa…- dice mirando su pecho tonificado- Al menos en eso no eres un fracaso…- se burla. - Eres tan dulce…- dice el siendo sarcástico y se mete a la piscina.   No paso mucho tiempo para que las mujeres se acercaran a él, le coqueteaban, le tocaban los músculos y lo alagaban, él también era un hombre muy atractivo así que era inevitable, él no les era totalmente indiferente, también les coqueteaba y le hacía cumplidos, Sierra observo esto desde donde estaba, se notaba sorprendida ya que él era el primero en decir que tenían que parecer una pareja, por eso había estado tranquila, pero si él podía coquetear ella también lo haría, se quitó la blusa, se desabotono el short, debajo tenía un hermoso y sexy bañador de 2 piezas color vino, en su ombligo tenía un bonito piercing que brillaba a la luz del sol, se puso unos lentes de sol, soltó bien su largo cabello y salió caminando hacia la barra, la mirada de todos los hombres se posó sobre ella, tenía un hermoso cuerpo que presumir y un andar impecable, en ese aspecto ella no era nada tímida y no podía negar que disfrutaba la atención que recibía, desde el momento en llego a la barra el bartender puso toda su atención en ella, pidió un mojito y este rápidamente se lo preparo, varios hombres apuestos empezaron a rodearla y a hablarle, ella les respondía, les sonreía y coqueteaba con cualquiera que llamase su atención… Casi media hora después Austin volteo la vista hasta donde se suponía que tenía que estar su nueva esposa y se sorprendió al verlo vacío, hecho un vistazo alrededor buscándola hasta que no tan lejos de donde se encontraba pudo ver a la pelirroja, se veía bastante feliz rodeada por aquellos hombres, sonreí y reía mientras tomaba, su vista bajo hasta su cuerpo y se sorprendió al verla en ese diminuto y sexy bañador, en ese momento una sensación de molestia se encendió dentro de el…   - Discúlpenme un momento señoritas…- dice Austin cortésmente y sonriendo a las mujeres que lo rodeaban, salió de la piscina, tomo su toalla y fue rápidamente hacia donde se encontraba cierra…- Sierra cariño…- dice el tranquilamente para llamar su atención. - Ella voltea a mirarlo- Austin…- dice un poco tomada- ¿Ya te cansaste de nadar? Ven y toma un trago con nosotros…- dice sonriendo. - No gracias, creo que ya es hora de volver a la habitación…- dice y la toma de la muñeca. - Espera…- dice ella zafándose- No quiero volver ahora, esto es muy divertido…- sonríe mirando a los demás chicos. - Austin ya irritado la envuelve con la toalla para cubrirla- Debemos conversar cariño, así que vámonos, ahora…- sentencia y empieza a caminar halándola. - Adiós chicos…- dice ella agitando la mano despidiéndose.   Rápidamente la lleva a la habitación sin decir una palabra hasta que pasan la puerta…   - ¿Qué crees que haces?- dice mirándola con desaprobación. - ¿De que estas hablando?- dice ella sin entender mientras camina hacia la sala de la habitación. - Se supone que estamos casados, ¿Qué haces semi desnuda coqueteando con un montón de hombres?- dice aparentemente enojado. - Oh vamos, no estoy semi desnuda…- dice ella y se quita la toalla de encima- Tengo un Bikini…- dice ella aclarándolo. - ¿O sea que no vas a negar que estabas coqueteando con ellos?- indaga el sorprendida - Sierra se encoje de hombros con una mirada cínica- Mi Bikini no es nada diferente a los que llevaban las mujeres con las que tu estas coqueteando, ¿Tú puedes y yo no?, eso no me parece justo. - Ese no es el punto…- dice el incómodo. - Entonces ¿Cuál lo es?- dice mirándolo- Si quieres que me comporte, también hazlo tu. - ¿Es una competencia o que?- dice el molesto. - No, pero si quieres que este trato funciones las cosas tienen que ser mutuas, si quieres ‘‘Fidelidad’’- dice haciendo comillas con los dedos- Se fiel tú también. - El suspira frustrado- De acuerdo, ambos nos comportaremos. - Bien…- dice ella con una sonrisa triunfante- No pensé que fueras del tipo celoso…- se burla- Esto puede ser divertido…- dice y sale al jardín. - Austin suspira mientras la ve irse y dice para sí mismo- Esto va a ser realmente difícil…- se pasa la mano por la cara.   El fin de semana paso relativamente pacifico entre ambos, cuando volvieron de nuevo a Corea del sur ya los estaban esperando…   - Buenas tardes señor presidente…- dice un hombre joven de traje mirándolo. - Hola Alex, es un gusto verte…- dice Austin mirándolo y luego a Sierra- Él es el secretario ejecutivo de la empresa, Alex Choi ella es Sierra mi esposa…- dice presentándolos. - Es un gusto conocerte…- dice Sierra extendiéndole la mano. - Para mí también es todo un placer conocerla señora Blake…- dice el estrechando su mano- Permítanme llevar sus maletas…- agarra las maletas- Síganme por aquí…- dice yéndose adelante. - A partir de ahora si necesitas algo puedes hablar con Alex, el también estará a tu disposición…- afirma Austin caminando a su lado y ve que ella asiente.   Ambos son llevados a su nueva casa, esta estaba un poco apartada cerca del mar, era una enorme casa de 2 pisos, llena de ventanales de cristal, en la parte trasera había otra casa pequeñita que quedaba más cerca de la arena, la propiedad tenía una sola entrada y salida, era inmensa y hermosa…   - ¿Esta es nuestra casa?- dice Sierra sorprendía mientras baja y la brisa marina lleno sus pulmones- ¿En serio estamos cerca del mar?- indaga emocionada. - ¿Te gusta?- dice Austin sonriendo, abre la puerta y los 3 entran- Gracias por acompañarnos hasta aquí, ahora nosotros nos haremos cargo…- dice mirando a Alex. - Bien señor, nos vemos el lunes en la empresa…- dice haciendo una reverencia- Hasta luego señora Blake, recuerde que estoy a su entera disposición para lo que necesite…- le sonríe y ve que ella asiente así que se va. - Bien, como es obvio tendremos nuestras habitaciones separadas, si alguien viene a visitarnos fingiremos que ambos compartimos mi habitación, la cual es la última del pasillo de arriba a la izquierda, la tuya es la única que está a la derecha, tus cosas ya están allí, ya las organizaron, si quieres algo diferente me avisas y mando a que lo ordenen de nuevo. - Yo puedo hacerlo sola, así que no hay que llamar a nadie…- dice Sierra mirándolo. - Bien, vamos arriba…- dice el tomando las maletas.   El entra a la habitación después de ella para poner su maleta en el suelo y lo primero que observa son 2 enormes fotos enmarcadas de ella, una en el espaldar de la cama y la otra en la pared de frente a la entrada cosa que lo sorprende…   - ¿No es esto ser muy narcisista?- dice el burlándose mientras deja la maleta a un lado. - Fue un regalo de cumpleaños de parte de mi madre el año pasado…- afirma ella- Pensó que eso me gustaría, no soy tan superficial como para hacer algo así para mi misma ni tan cruel como para tirar su regalo así que lo conservo, después de todo no son malas fotos…- dice sonriendo. - Presumida…- dice el burlándose y sale seguido de ella- Mi habitación es al de allá…- la señala. - De acuerdo, te espero abajo en un rato, es hora de establecer las reglas…- dice ella sonriendo y ve que el asiente.   Media hora después estaban sentados uno frente al otro en la mesa del comedor, ambos sostenían una hoja de papel larga y un bolígrafo mientras no apartaban la vista del contrario…   - Recuérdame porque no hicimos un contrato a computadora…- dice Austin cruzando los brazos. - Prefiero establecer las cosas manualmente…- pone la hoja de papel en la mesa y se dispone a escribir- Acuerdo de matrimonio y convivencia…- dice el título que escribía en voz alta y ve que el escribe lo mismo- Bien, la primera regla es que nadie puede saber de nuestro matrimonio. - ¿Qué? ¿Te avergüenzas de que sepan que soy tu esposo?- dice mirándola con una ceja levantada- ¿No debería de ser al revés? - ¿Me dejarías terminar?- dice ella empezando a irritarse- Tengo planes y ninguno de ellos incluye que sepan que tengo un esposo sádico y millonario, no quiero preferencias- dice aclarando su puto. - Austin suspira- Como quieras…- dice escribiéndolo junto a ella- La siguiente regla es que delante de las personas que saben que estamos casados debemos aparentar ser un verdadero matrimonio, en otras palabras, delante de las personas tienes que ser la esposa perfecta. - Puedo hacer eso…- dice ella y repite en voz alta lo que escribe para que el lo escriba igual- Pretender ser una esposa perfecta- Tu también tienes que fingir he…- dice señalándolo- También tendremos vidas totalmente separadas, yo hare mis cosas y tu las tuyas, ¿De acuerdo? - El asiente y lo escribe- Como vamos a compartir la casa debes saber que soy realmente obsesivo con la limpieza, no me gusta el desorden, tú no eres precisamente la reina del orden así que tendrás que limpiar y encargarte de que la casa este reluciente. - Un momento, ¿Por qué solo yo tengo que encargarme de la limpieza?- indaga ella sorprendida. - Alma es la señora que limpiaba y se encargaba de la comida cuando vivía solo en mi apartamento, ella no podrá venir mas que 2 o 3 veces a la semana así que será tu responsabilidad mantener todo limpio, eso o ¿Prefieres que Alma viva con nosotros?, cabe destacar de que estaremos vigilados por ella todo el tiempo ya que es una fiel informante de mi abuela y si ella se entera de lo mal que nos llevábamos estaremos en serios problemas…- asegura Austin mirándola tranquilamente. - Me caes tan mal…- dice ella frustrada y suspira resignada- Esta bien, acepto…- dice escribiéndolo- Pero no esperes mucho de mí. - Descuida, no lo hago…- dice el burlándose. - Cretino…- dice ella entre dientes- Cada uno respetara la intimidad del otro y nada de contacto físico a menos que sea necesario, - Como si quisiera tocarte…- dice el burlándose. - Los chicos del hotel casi se pelean por mí, serias el único que no…- dice ella con una sonrisa altanera. - Presumida…- dice el algo irritado- Y, por último, nada de enamorarnos, ya que esto es temporal no nos conviene involucrar sentimientos, si alguno de los 2 se enamora el contrato quedará anulado y el divorcio será inmediato. - Me parece perfecto, por si no te has notado no te soporto…- dice ella escribiéndolo. - Lo mismo digo…- dice el mirándola- Aunque es más probable que te enamores de mi…- dice de manera altanera. - ¿Quién se enamoraría de un imbécil como tu?- dice ella burlándose. - Si yo soy un imbécil tu eres una loca…- dice el empezándose a molestar- Ahora firma…- dice haciéndolo el también e intercambia su papel con el de ella para repetir la acción. - Que fea letra tienes…- dice ella burlándose al ver su hoja. - Cállate, al menos puedes leerlo…- dice el molestándose.   Luego ambos cubren su pulgar de tinta roja y ponen su huella digital, por último, estrechan sus manos sellando así completamente su trato…   - Mañana iremos a comprar muebles, esta casa está un poco vacía así que hay que hacer que parezca un poco mas un hogar…- dice el mirándola y ve que ella asiente. - Tengo hambre, ¿Qué vamos a cenar?- dice ella mirándolo. - ¿No vas a cocinar?- indaga el mirándola. - ¿Qué te hizo pensar eso?- dice ella de manera burlona- No soy muy buena en la cocina, además eso no es parte del contrato. - Austin suspira algo fastidiado- Solo ordena comida, ¿Eso si puedes hacerlo? O ¿Eres tan inútil?- se burla levantándose y se va a su habitación. - Sierra se despeina frustrada y dice para sí misma- Realmente detesto a este sujeto, ¿Por qué tenia que tocarme esto a mí? Esto me pasa por ser demasiado buena y no poder negarme al manipulador de mi abuelo…- suspira- Bueno, no creo que las cosas puedan ir peor…- se levanta y va hacia el teléfono.   Lo que Sierra no sabia es que las cosas siempre pueden empeorar y se daría cuenta que mantener un matrimonio de apariencias seria mucho mas difícil que lidiar con uno verdadero…
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