Al día siguiente Sierra fue atosigada por el constante sonido de su teléfono que no paraba de sonar, alguien la llamaba insistentemente y no planeaba dejarla dormir, así que frustrada y si aún abrir los ojos extendió la mano buscando a tientas en la mesita de noche, cuando logra agarrarlo contesta de mala gana…
- ¿Si?- dice ella adormilada.
- ¿Qué haces durmiendo todavía?- le grita Austin.
- ¿Por qué tu estas despierto?- dice manera perezosa.
- Son las 10 am, ya levántate holgazana…- dice el molesto.
- Deja de gritar y déjame en paz, es domingo…- dice y cuelga.
- Austin mira sorprendido la pantalla y dice para sí mismo- ¿Acaba de colgarme?- se sorprende- Pues ni pienses que te dejare dormir…- sube a su habitación y empieza a tocar la puerta sin parar- Levántate de ahí Sierra, seguiré tocando hasta que te levantes y abras…- le grita desde afuera.
- Sierra irritada y frustrada se levanta- ¡¡Que molesto eres!!- grita y abre la puerta- Ya me he levantado así que lárgate…- le dice enojada.
- Yo también te quiero cariño…- dice el siendo sarcástico- Te espero abajo, tienes 20 minutos en lo que me tomo un café…- dice y se va.
- Ella cierra la puerta y dice para sí misma- Como lo odio.
Muy a su pesar tenía que hacerle caso, el sádico de su esposo no la dejaría en paz hasta que saliera, se preparó lo más rápido que pudo y bajo a la sala…
- Que hermosa te ves esta mañana…- dice Austin burlándose al verla.
- Ya deja de molestarme…- toma una botella de jugo del refrigerador.
- Vamos entonces…- dice el saliendo seguido de ella.
Llegaron rápidamente a la mueblería y se adentraron en ella, se podría decir que no tenían prisa así que podían tomarse su tiempo…
- ¿Recuerdas todo lo que tenemos que comprar?- dice Austin mientras busca la lista en su celular.
- Prácticamente acabo de despertar, apenas estoy asimilando donde estoy…- dice ella mirándolo- Necesito una cama nueva.
- De cuerdo, iré a buscar la lista de deseos de la tienda, ya vengo…- dice y se va.
En el momento que Austin desaparece de su vista… Sierra empieza a prestar atención en las cosas que había en el pasillo y encontró algo que le llamo la atención, era una lampara, una muy similar a la que tenía en casa de sus padres…
Sierra sufría de un leve caso de ceguera nocturna debido a un trauma que sufrió en la infancia, esto quiere decir que su visión en lugares poco iluminados o con luz muy baja no es muy buena, afortunadamente esto no le impide conducir de noche, pero a menudo es poco probable que si se encuentra en completa oscuridad su vista se adapte como el resto de las personas… La lampara que tenía en su nueva habitación no se podía controlar remotamente y la luz era muy tenue, por lo que al ver un modelo idéntico al que tenia se agacho para observarlo, cuando se levantó tropezó con alguien, al cual sin querer también piso…
- Oh por Dios, lo siento mucho…- dice Sierra apenada mientras se incorpora rápidamente y hace una pequeña reverencia a modo de respeto.
- ¿Crees que con una simple disculpa basta? Niña, ¿Sabes lo caros que son estos zapatos?- dice aquel hombre muy molesto.
- De verdad lo siento mucho, no fue mi intención, fue un accidente…- dice Sierra tratando de mantener una conversación pacífica.
Ciertamente Sierra tenía un temperamento fuerte y casi nunca se dejaba intimidar por nadie, pero en este caso trataba de mantener las cosas bajo control, no quería llamar la atención y sabía que si hacia un escándalo seria regañada por Austin más tarde…
- Acabas de arruinar mis zapatos, ¿Qué vas a hacer al respecto?- dice el hombre claramente exagerando- ¿Pagaras lo que costaron? Mira que estos zapatos son muy caros…- dice el hombre mirándola con superioridad- Aunque mirándote bien…- dice y sus labios se curvan mostrando una sonrisa perversa- Eres bastante hermosa, si te portas bien podemos llegar a un acuerdo…- dice e intenta tocarle el rostro.
- Sierra lo manotea apartándole la mano- ¿Qué está haciendo? No me toque.
- ¿Con que brava he? Me gusta…- dice el hombre sin dejar de sonreír- Ven conmigo…- la toma de la muñeca- Te mostrare algo que dé va a gustar.
- ¿Qué cree que hace?- dice ella sorprendida- Suélteme…- dice intentando zafarse.
- No te racistas, enojada te ves más linda…- dice aquel hombre sin intención de soltarla- Vamos…- dice disponiéndose a halarla.
Una mano lo agarra violentamente frenando, tanto Sierra como el hombre se sorprenden, Austin tenía el semblando muy serio y una expresión bastante aterradora mientras mantenía contacto visual con el hombre…
- Si yo fuera tú la soltaría…- dice de una manera amenazante.
El hombre por instinto la suelta un poco intimidado, Austin le da la espalda, saca un pañuelo de su bolsillo y de manera delicada le limpia la muñeca a Sierra como si aquel hombre la hubiese ensuciado, mientras que Sierra lo mira sorprendida sonrojada, el al verla tan vulnerable no pudo evitar sonreír ya que le parecía muy tierna, el hombre frunce el ceño con enojo…
- ¿Quién demonios eres tú? Y ¿Por qué te metes en lo que no te importa?- dice el hombre molesto.
- Austin cambia su expresión totalmente y lo mira por encima del hombro totalmente enseriado denotando aires de menosprecio y superioridad- Te agradecería que no volvieras a tocarla…- dice en un tono tajante- ¿Cuál fue el problema?
- Esta chica arruino mis carísimos zapatos Cheers…- dice aquel hombre acusándola.
- Y ya me disculpé por eso, fue totalmente accidental…- dice Sierra mirándolo- No sabía que estaba detrás de mí, estaba demasiado cerca de mi…- se defiende ella.
- Austin baja la vista hacia los pies del hombre y una sonrisa divertida se dibuja en su rostro- No sé en qué tienda de segunda mano compraste esa pésima imitación o si alguien te los vendió porque obviamente te estafaron.
- ¿Qué demonios dices?- dice el hombre molesto- ¿Me dices que estos zapatos no son originales? ¿Cómo te atreves? ¿Qué sabes tu?
- En primer lugar, unos zapatos Cheers originales jamás se le iría la pintura por un simple pisotón por el cual ella se disculpó, en segundo lugar, tengo unos zapatos casi iguales a esos que si son originales y la punta jamás seria cuadrada como los tuyos y, en tercer lugar, usted no podría pagar lo que cuestan unos zapatos de esa marcar…- dice con superioridad.
- ¿Qué?- dice el hombre sorprendido e indignado- ¿Cómo te atreves?- dice realmente molesto- ¿Quién te crees que eres y porque te metes en esto? Este no es tu asunto, es entre esa chica y yo…- dice señalando a Sierra.
- Es mi asunto porque no puedo dejar que una cucaracha como tu intente intimidar a mi esposa y mucho menos tocarla…- dice Austin notablemente molesto- Aquí tiene mi tarjeta…- dice Austin lazándola- Comuníquese con mi secretaria, ella le dará un nuevo par de zapatos Cheers, esta vez si serán originales y le agradecería encarecidamente que jamás vuelva a tocar a mi esposa, es algo que me molesta mucho…- sentencia muy enojado.
El hombre se notaba claramente sorprendido y nervioso al leer el nombre y apellido de Austin, la actitud del antes mencionado y lo que dijo claramente habían dejado a aquel hombre sin palabras, Austin tomo la mano de Sierra y se dio la vuelta con ella alejándose de aquel hombre, cuando estaban un poco en otro pasillo él se detiene frente a ella…
- ¿Cómo pudiste dejarte intimidar por semejante imbécil? ¿Se te perdió la valentía?- dice Austin notablemente molesto.
- Intentaba mantener las cosas bajo control, no quería hacer un escándalo sabes que a veces tengo muy mal temperamento, no quería que me regañaras y de todos modos los estás haciendo…- dice Sierra defendiéndose- Además no podía hacer mucho, intente soltarme, pero me sujeto con fuerza y no pude zafarme.
- Escucha, cuando estés en problemas solo llámame, no tenemos la mejor relación del mundo, pero jamás dejaría que te lastimaran ¿Entiendes?- dice el mirándola a los ojos.
- Sierra asiente y sonrojada desvía la mirada- Ya puedes soltarme…- dice ella nerviosa.
Justo en ese momento Austin se dio cuenta de que no la había soltado desde que la separo de aquel hombre, aún seguían tomados de la mano, así que rápidamente la soltó un poco avergonzado…
- Austin carraspea un poco- Ya tengo la lista de deseos así que vamos…- dice y se adelanta un poco caminando.
- Sierra se ventila con la mano y dice para sí misma- ¿Por qué de repente hace tanto calor?- dice sintiéndose nerviosa, así que se espabila y alcanza a Austin.
Pasaron el día comprando muebles, cuando llegaron a la casa ya era de noche así que ambos se fueron directamente a sus habitaciones, Austin inmediatamente se fue a duchar, cuando termina se viste y se recuesta en la cama pensando en lo que paso en la tarde y dice para sí mismo…
- ¿Por qué me molesto tanto lo que paso?- indaga consigo mismo- Ciertamente no era asunto mío, pero al verla tan indefensa siendo acosada no pude controlarme…- se pasa la mano por la cara- Esta chica saca aspectos de mí que ni yo conozco…- suspira, toma su teléfono y le manda un mensaje a Sierra.
Ella escucha la notificación de su celular así que lo toma y abre el mensaje:
‘‘Mañana empezare a trabajar de nuevo en la empresa, puedes hacer lo que quieras e ir donde quieras solo asegúrate de cerrar con llave tu habitación, Alma vendrá a limpiar a las 10, si quieres seguir durmiendo asegúrate de levantarte e ir a mi habitación antes de que ella llegue, nos vemos cuando regrese’’
Sierra suspira y se recuesta en la cama, estos días había estado tan ocupada que ni siquiera había pensado que haría cuando Austin no estuviera en casa, no era alguien a quien le gustara quedarse sin hacer nada así se le ocurrió escribirle a Sabrina para invitarla a desayunar al café que les gustaba, sin pensarlo 2 veces acepto, al día siguiente ya a las 8:30 estaba llegando al café donde su prima la esperaba…
- Sierra…- dice Sabrina sonriendo mientras la abraza- Que gusto me da verte.
- Sierra corresponde su abrazo- También me da mucho gusto verte…- dice y se aparta para sentarse.
- Mírate te ves hermosa y adorable…- le sonríe Sabrina- Me sorprendió que me invitaras a desayunar tan temprano, ¿Tu hora favorita para el desayuno no eran las 10:30?- indaga Sabrina acomodándose en su asiento.
- La sigue siendo, pero tenía muchas ganas de verte…- confiesa Sierra y le hace señas a un camarero para que se acerque, este lo hace y se aleja luego de tomar sus órdenes.
- ¿Qué tal tu vida de casada?- indaga Sabrina curiosa.
- Estresante…- afirma Sierra mirándola- Mi esposo resulto ser un déspota, narcisista y arrogante que solo planea utilizarme como trofeo…- ve la cara de sorpresa de Sabrina- Cada vez que hablamos acabamos peleando, nuestras personalidades chocan mucho, el cree que puede dominarme y yo jamás se lo voy a permitir.
- ¿En serio es así? ¿No estarás exagerando?- dice Sabrina levantando una ceja- Mira que se veía tan guapo y tranquilo.
- Es un maestro del engaño, inmediatamente llegamos a Macao se quitó la máscara, ¿Puedes creer que me obligo a dormir en el sofá toda la luna de miel?- ve que su prima la mira incrédula- Te contare todo…- dice y se dispone a narrarle los hechos mientras desayunaban, luego de un rato concluye- Y eso es lo que ha pasado hasta ahora.
- Entonces cuando su empleada no este, ¿Tú tienes que limpiar?- indaga Sabrina para estar segura- No esta tan mal, tienes que admitir que eres muy desordenada Sierra.
- Pero la casa es enorme y sin ayuda…- dice Sierra y le pone carita de perrito.
- ¿Quieres que vaya a ayudarte?- indaga Sabrina mirándola.
- ¿Harías eso por mí?- dice Sierra mientras se le ilumina la cara y ve que ella asiente- Gracias Sabry eres la mejor…- le agarra de las manos.
- Solo tienes que avisarme cuando y yo voy…- dice Sabrina sonriendo- ¿En serio Austin es tan malvado?- indaga nuevamente.
- Bueno, así malvada que digas malvado… no, él es raro…- dice Sierra mirándola- No nos conocemos mucho, por en tiempo que hemos pasado juntos y eso es un hecho, pero esta es la primera vez que nos separamos después de la boda, generalmente se comporta como un tirano, pero a veces parece preocuparse, en otras ocasiones se porta sobre protector, cariñoso y celoso, él es muy raro.
- Puede ser, pero también es muy atractivo y sexy…- dice Sabrina levantando y bajando las cejas un par de veces insinuándole algo.
- Cierra la boca…- dice Sierra burlándose y se ríe junto a ella.
Luego de desayunar Sierra no tenía nada que hacer así que decidió ir a ver a Austin a la empresa, no le importaba si se molestaba con ella ya que a fin de cuentas solo tenía que ignorarlo, así que llamo al secretario Choi, le dijo que iría a la empresa a ver a su esposo, pero quería que fuese una sorpresa, así que compro algunas galletas un café latte y se encamino hacia el lugar, llego a la gran empresa e inmediatamente fue a recepción…
- Hola, buenos días, ¿En qué puedo ayudarle?- dice la recepcionista sonriéndole de manera muy amable.
- Sierra le sonríe también- El secretario Alex Choi me está esperando, ¿Podría avisarle que ya llegué? Me llamo Sierra.
- Por supuesto, espere un momento…- dice y se comunica con él por teléfono- El secretario Choi bajará en un momento, si gusta puede sentarse…- dice ella enseñándole unos sofás que había en medio del living.
Sierra se sienta a esperarlo por unos cuantos minutos mientras come una paleta de caramelo, hasta que lo ve acercarse…
- Señora Blake que gusto me da verla…- dice sonriéndole y haciendo una pequeña reverencia al llegar hasta ella.
- Shhhh…- lo silencia Sierra y le susurra- No me llames señora Blake aquí, se supone que nadie sabe que estamos casados y es mejor así por el momento.
- Lo lamento mucho…- le susurra el apenado- ¿Entonces cómo debería llamarla?- indaga mirándola.
- Llámame Sierra y si alguien pregunta mi apellido diles White, ese es mi apellido de soltera…- dice ella sonriéndole.
- Muy bien señorita Sierra…- le sonríe- Se ve hermosa y adorable hoy, por favor acompáñeme, la llevare hasta el despacho del CEO Blake…- dice y se encamina seguido por ella.
Luego de pasar su tarjeta de identificación por la puerta de entrada hacia los ascensores, ambos pasaron y empezaron a subir…
- ¿Podrías conseguirme una tarjeta de esas? Así no te molestare cada vez que quiera venir a ver a mi esposo…- dice Sierra mirándolo.
- Por favor señorita Sierra no es ninguna molestia…- afirma el secretario Choi mirándola- Pero si quiere una con gusto la mandare a hacer y más tarde se la entrego…- le sonríe.
Ambos salen del ascensor en el tercer piso y mientras conversan atraviesan el lugar rumbo hacia la oficina de Austin, todo ante la mirada de los curiosos empleados quienes observaban con gran asombro al recto y amigable secretario Choi conversar de manera tan jovial con una hermosa y extremadamente joven pelirroja, pasaron por el puesto donde debería estar la secretaria de Austin, pero no había nadie, en ese momento le suena el celular al secretario Choi notificándole un mensaje, este le echa un vistazo rápidamente y su cara era de sorpresa, luego lo guardo, levanto la vista y miro con vergüenza a la pelirroja que volteo a mirarlo curiosa mientras come su paleta de caramelo…
- Señorita Sierra en este momento tengo que ir a resolver un problema urgente, así que no podre acompañarla hasta la oficina del presidente…- empieza a decir, pero es interrumpido.
- No te preocupes…- dice ella mirándolo- Ya casi estoy en la puerta así que yo puedo entrar sola, ve tranquilo…- le sonríe ella de manera despreocupada.
- Gracias por su comprensión…- dice el sonriéndole- Mas tarde le traigo la tarjeta de identificación, la oficina del CEO esta al final del pasillo…- le indica amablemente- Me despido por ahora…- dice hace una pequeña reverencia y se va rápidamente.
Sierra suspira y luego continua su camino hasta llegar a la puerta, entra sin tocar y encuentra a Austin sentado en su silla de espaldas mientras finalizaba una llamada…
- No sé qué hare, si no acepta realizar la campaña todo estará arruinado, es un artista muy famoso e influyente así que no sería lo mismo…- dice algo deprimido y escucha a la persona que estaba del otro lado- De acuerdo, no te preocupes algo se nos tiene que ocurrir, hasta luego…- cuelga y suspira.
- Sierra que aún estaba cerca de la puerta, aunque ya había entrado toco para avisar su presencia…- Hola, hola…- dijo con una sonrisa.
- Austin se voltea rápidamente doblemente sorprendido al verla- ¿Sierra? ¿Qué rayos haces aquí?- indaga confundido.
- ¿No puedo una esposa amorosa venir a visitar a mi esposo?- dice ella con falsa inocencia.
- Muy graciosa…- dice siendo sarcástico- ¿Qué quieres? ¿Por qué estás aquí?- indaga aun abrumado por la conversación que había tenido.
- Estaba aburrida así que vine aquí a ver qué hacías…- dice ella siendo sincera mientras se acerca.
- Esto no es un parque de juegos…- dice el mirándola un poco sorprendido y frunce el ceño molesto- Aquí se viene a trabajar, si lo que quieres es divertirte o pasar el rato vete a pasear a cualquier otro lado, estoy muy ocupado…- dice abriendo unos documentos para revisarlo.
- ¿Por qué siempre me tratas así?- dice ella empezando a molestarse- Me sentía sola y solo quise venir a ver cómo era el lugar que tanto querías mantener, hasta te traje galletas y un lato…- dice poniéndolos en su escritorio- Si tanto te molesta mi presencia me iré, suficiente tengo con la vida que ahora llevo…- dice y se apresura a la salida.
- Austin suspira sintiendo culpa- Espera…- la detiene y ve que ella voltea mirarlo- Puedes quedarte solo si prometes que serás silenciosa y no vas a interrumpir mi trabajo.
- Ella sonríe…- Lo prometo, pero al menos habla conmigo un poco mientras lo haces, eso no debería distraerte si eres tan inteligente…- dice burlándose ¿.
- Solo siéntate allí y no molestes…- dice indicándole el sofá de su oficina.
- Ella se sienta y lo mira- No era mi intención escuchar la conversación que tenías por teléfono, pero por lo que pude entender un artista se negó a hacer negocios con ustedes.
- No se negó a trabajar con nosotros, no podemos contactarlo que es diferente, tenemos que iniciar la campaña pronto sino tendremos que posponer el lanzamiento de los productos de verano para el año próximo y eso supone una gran pérdida para la empresa…- dice y se pasa las manos por la cara frustrado.
- ¿De quién se trata? Debe ser alguien muy importante…- indaga ella intrigada.
- Kim Jae Dan…- responde el mientras vuelve la vista sus expedientes.
- ¿El DJ?- ve que le asiente- ¿Quieres que te ayude?
- La mira con una sonrisa burlona- ¿Cómo podrías tu ayudarme?
- No me subestimes, puedo parecer una chica común…- dice ella mientras saca su celular- Pero conozco a algunas personas…- busca en su celular- Solo dame un momento…- dice ella mientras marca y lo pone en alta voz.
- ¿Qué haces?- indaga el confundido.
- Shhh…- lo silencia ella- Ya verás.
- ¿Hola?- dice una voz masculina desde la otra línea
- Bebe…- dice Sierra de amanera cariñosa.
- Sierra, beba ¿Eres tu?- indaga sorprendido.
- Hola bombón…- dice ella de manera coqueta mientras ve que Austin pone los ojos en blanco.
- Si eres tú, hasta que por fin me llamas…- dice aquel hombre muy contento.
- Lamento no haberte llamado después de Ibiza, luego de eso fui a Italia y sabes lo distraída que soy…- dice en forma de excusa- ¿Estas en corea?
- Iré en unos días, quiero verte, vamos a comer juntos y a conversar…- le propone.
- Por supuesto…- dice ella sonriendo volviendo a la realidad cuando escucha a Austin carraspear- Oye JD en realidad te llame para otra cosa, quisiera pedirte un favor…- dice ella de manera tierna.
- Suenas tan linda…- dice el sonriendo- Por ti haría lo que fuera, dime que es lo que necesitas.
- ¿Te han enviado una propuesta de colaboración con la marca Breathe Free?- indaga ella y ve como Austin la mira escuchando atentamente.
- Algo así escuche decir a mi agente, pero no le di mucha importancia, ¿Por qué?- indaga el con curiosidad.
- Deberías escuchar su propuesta, es una empresa muy famosa y acreditada, hacen muy buenos negocios y son un éxito asegurado, o ¿Podrías al menos considerarlo?- indaga ella con ternura.
- No lo sé…- dice el dudando.
- Por favor…- dice ella de manera aún más tierna.
- Esta bien…- dice él y se ríe- Mas tarde hablare con mi agente para decirle que si vuelven a llamar que agende una cita para cuando vuelva a Corea…- dice el de manera animada.
- Gracias, eres el mejor…- dice ella muy contenta.
- Lo se…- dice fingiendo ser altanero- Escucha beba, te llamare más tarde tengo un ensayo de un concierto que tengo aquí en Barcelona, te llamare luego, te quiero.
- Yo también te quiero bebe, hasta luego…- responde ella y cuelga- Me debes una…- dice Sierra con una sonrisa victoriosa en su rostro.
- ¿Qué acaba de pasar?- dice Austin sin poder creerlo- ¿Cómo es que conoces a DJ KD?- indaga muy intrigado.
- Es el primo de mi mejor amigo, lo conocí hace casi 9 años en su fiesta de cumpleaños cuando apenas empezaba a darse conocer como DJ, me lo presento, tuvimos química y desde entonces somos muy buenos amigos…- dice Sierra resumiendo la historia- Yo conozco a muchas personas…- sonríe abiertamente, se acerca al escritorio y se sienta encima de este frente a el- ¿No me vas a gradecer?- dice en un tono coqueto.
- Estas llena de sorpresas…- dice el sonriendo siguiéndole un poco el juego, pone una mano en la parte descubierta de su muslo y le da una mirada intensa- Gracias por tu ayuda Sierra, sin ti no creo que lo hubiera logrado…- dice mientras la acaricia.
- Por nada, para mí fue todo un placer…- dice ella sonriéndole.
En ese momento tocan la puerta, los nervios de Sierra se ponen a mil ya que la posición en la que estaban y la atmosfera que habían creado los delataba fácilmente…