Ashley
Mi corazón late con fuerza al tenerlo aquí en mi casa, me siento tensa ante su mirada que me escanea de arriba a bajo, tengo hambre ya es hora de la cena y suelto un suspiro al pensar que no puedo botarlo de aquí solo porque tengo hambre, aunque es un buen motivo.
Quito mis botas dejándolas en la entrada y colocándole unas pantuflas, el me ve hacerlo y se quita los zapatos también quedando en medias, no pude evitar soltar una pequeña risa al ver unas medias de conejo con orejas y todo.
—Hey, burlarse es una falta de respeto hacia tu jefe —Me reír a carcajadas.
—La abuela tiene razón jajaja eres un niño malcriado aún —Tambien río un poco para después fulminar con la mirada.
—Te dije que no soy un malcriado —Iba a hablar pero antes puso un dedo en mis labios —Tampoco soy un niño Ashley.
No sé si fue el tono de voz en que lo dijo o su mirada pícara pero me hizo sentir un escalofrío de pies a cabeza.
Sacudí mi cabeza y busque una forma de alejarme de su proximidad.
—Oh si, ya vi eres todo un "Hombre" —Hice énfasis en hombre y sus cejas se alzaron en un gesto curioso —Me muero de hambre ¿Y tu?
—Muy graciosa Ashley —Sonrió de forma picara —No tengo hambre, si quieres me retiro para que te sientas cómoda para comer o no se.
—Por favor jefe, lo invito a cenar, a ver ¿Que come una celebridad como usted? —Le dije de espaldas a el mientras me ataba el mandil para no ensuciar mi ropa.
—Carne, una buena carne de primera... —Oh j***r, su voz. Suspiré profundamente antes de volver a hablar.
—Entonces señor D'Nore como le dije, en mi casa no es ni mi jefe ni una celebridad asi que haré una pasta con camarones que me queda divina ¿Alguna objeción? —Alzo sus brazos al aire como un gesto de rendición y sonreí, estoy nerviosa como la mierda pero me siento cómoda a pesar de todo.
—Como usted desee señorita Bianco, me rindo a sus pies —Ojalá susurré y creo que me escucho por qué río de una forma nerviosa y tímida.
Sus ojos se paseaban por toda la cocina siguiendo mis pasos y mis manos, parecía un niño fascinado hasta por la forma en la que cortaba un ramito de cilantro.
Mientras pasaba el rato hablamos de cosas que ni en mis sueños imaginé, aproveche la oportunidad de oro que toda fan desea y le hice todas las preguntas de su libro que quise y el respondió a todas con una sonrisa, le pregunte por su vida y sus planes y sus ojos brillaban al verme interesada en eso, parece un dulce cachorro esperando un gesto de amor.
Me hizo un montón de preguntas sobre cómo conocí a su abuela, como llegue a la ciudad, que como descubrí sus libros y un millón de preguntas más mientras comíamos.
Hasta me ayudó a limpiar todo y el tiempo pasó volando, le ofrecí una copa de vino blanco y sin darnos cuenta ya estábamos sentados en el sillón siendo iluminados solo por el rayo de las lunas y unas luces tenues, con una copa de vino en nuestras manos reímos como si nos hubiéramos conocidos de toda la vida.
—j***r Ashley, hace tanto tiempo que no la pasaba tan bien con alguien solo hablando —Mis mejillas se volvieron de un color carmesí ante sus palabras, pero de mi parte también pienso lo mismo.
—Yo tampoco la había pasado tan bien con alguien Alexandree —Tanto hablamos de nosotros que decirle señor D'nore entre nosotros se siente raro.
Dio un sorbo al último trago de vino de su copa y vio fijamente el reloj de la pared.
—Son las 4 de la mañana, Ashley... —Suspiro dejando su copa en la mesa e inclinando su cabeza hacia atrás y cerrando los ojos. Se ve tan hermoso con los rayos de la luna iluminando su rostro, abrió los ojos y fue más bello aún sus bellos ojos grises iluminados con un rayo de luz de la luna. Sonreí.
—No me importa la hora si sigo teniendo esta vista ¿Esto es un sueño, no? —Levanto su cabeza y se inclinó hacia mi.
—Si esto es un sueño sería yo el que sueña, Ashley —Apoyo su cabeza en mi hombro y abrazo mi cintura, sin dudarlo hundió su rostro en mi cuello y aspiro mi aroma, me dio un escalofrío de pies a cabeza y creo que lo noto al dar un suave beso en mi cuello.
Correspondí su abrazo nerviosa sin saber que va a pasar después de aquí, lo abrace se levantó, miro mi rostro por un instante y sonrió.
—Ashley yo... —No se porque mi corazón está latiendo a un millón de latidos por segundo, los nervios están a flor de piel y el silencio que toma antes de continuar es desesperante —Yo...
—Ya habla y dime Alex —Sonrió levemente ante mis palabras de desespero por las suyas y me miró con sus ojos cansados.
—Yo... No tolero el vino, estoy cansado y creo que ebrio —Otra vez apoyo su rostro en mi hombro y no pude evitar reír.
—Entonces vamos para que descanses —Intente pararme pero me lo evitó.
—Me has fascinado desde el momento en que te vi Ashley, te necesito... —Dio un beso suave en mi cuello antes de verme a los ojos otra vez —¿Me permites esta noche ser tuyo y tu libre de tus deseos?
No lo pensé y solo asentí temblorosa, levantó su cuerpo y se colocó sobre mi, nos dimos besos leves hasta llegar a los intensos, de esos intensos que el cuerpo se explora con unas manos temblorosas.
Apretaba mi cadera contra la suya mientras mis piernas rodeaban su cadera suavemente, sus manos jugaban con mis senos mientras sus besos en mi cuello me hacian suspirar profundamente.
Solté un leve gemido al sentir como mordió mi cuello suavemente, poco a poco sin darme cuenta ya estaba desnuda en sus manos, se levantó y me miraba con una sonrisa seductora.
—Esto si es vida, asi quiero vivir —Me hizo reír.
—Yo también quiero ver cómo es buena la vida —No lo dude y me levanté también, me acerque a el y mental lo iba desnudando mientras me fascinaba lo que veía, veía a mis fantasías nocturnas volverse realidad.
Nuestros labios se unieron otra vez, estando ya desnudo me cargo mientras yo pase sus piernas por su torso aferrándome a el y el me sujetaba y jugaba con mis nalgas, beso mi cuello y suavemente se deslizó dentro de mi, no hubo necesidad de mucho juego previo ya que el deseo de palpaba desde el primer beso.
Nuestros jadeos sonaron por todo el departamento y si un alguien de los edificios cercanos se asoman por sus ventanas nos pueden ver con facilidad a través del enorme ventanal, no se porque pero le gusta esa idea de que me vean con él.
Como si leyera mis pensamientos después de unas cuantas embestidas me bajo y me sujeto la barbilla, sonreía mientras yo trataba de ver a sus ojos pero su erección cautivaba mi atención, sujeta mi pelo y con suavidad me hace caminar al ventanal, apoya mi pecho y mi rostro en el ventanal, se sujeta de mis caderas mientras se hunde otra vez en mi interior, sus jadeos en mis oídos me erizan la piel y me hacen temblar las piernas.
Si antes nos podían ver con dificultad ahora nos ven de seguro, sonreí al sentir sus manos tocar mis senos mientras las gotas de sudor caían de nuestros cuerpos.
—Bonita vista ¿No, nena? —Ay ahora sí me estaba derritiendo, sus movimientos y su voz me estaban llevando a locura.
—Esta mejor lo que me haces —Le dije entre gemidos, comenzó a aumentar la velocidad de las embestidas adentrándose en lo más profundo de mi ser.
—Esto es lo mejor que he sentido, nena —Dios, sus palabras me erizan la piel, mi piel arde bajo su tacto, mis piernas tiemblan hasta sentir casi desplomarme.
Se aferró más a mis caderas adentrándose cada vez más, sentí mi vista nublarse y los músculos se tensaron a sentir un orgasmo como nunca antes sentí, no se detuvo mientras me venía solo continuaba en las embestidas y cada vez se sentía mejor, una de sus manos se movió por mi cuerpo hasta mi intimidad jugando con mi pequeño botón sensible y ya estaba perdiendo la cordura.
Se detuvo y me hizo verlo, me beso con una pasión y deseo que pude sentir por cada poro de mi piel, dimos pasos hacia atrás hasta dejarme caer en el sillón, beso mi cuello descendiendo hacia mi pecho, bajó por mi vientre hasta mi intimidad donde dejó que su lengua y sus labios me hicieran estremecer hasta el punto de un segundo orgasmo.
—Ahora creo que te tengo que devolver esas sensaciones —Le dije jadeando mientras me levanté con las piernas temblorosas e hice que se sentará en el mueble.
Solo asintió cuando me arrodillé frente de él y con mis manos recorría su gran erección, cerró sus ojos al sentir como colocaba su erección entre mis senos apretándola mientras con la fricción subía y bajaba. Sujeto mi cabello mientras sus ojos grises como la luna me miraban lleno de placer, seguí moviendo mis pechos mientras sus jadeos se hacían cada vez más fuertes, soltó un jadeo fuerte al sentir como pase de mis pechos a mi boca, mi lengua recorrió cada centímetro de esa erección, adentre si erección en mi boca hasta llegar a mi garganta y empecé el baile de mi cabeza que hacía que cada vez soltara gemidos más fuertes mientras sujetaba mi cabello con más firmeza pidiendo seguir con mis movimientos.
Mientras seguía haciéndolo pensé que no sabía cómo este día termino así pero si que lo pienso aprovechar al máximo, quizás solo sea una única vez así que haré todo lo que mis fantasías me han dictado con el paso de los años, desde la exploración de mi cuerpo con su imagen en la cabeza hasta cuando su rostro se veía reflejado donde debería estar el rostro de mi ex, Liam. Si, cuando hacía el "Amor" con mi ex las primeras veces lo veía a el, a Liam pero con el paso del tiempo más las decepciones que me llevaba me gustaba más imaginarme a Alexandree, el dueño de mis fantasías desde que comencé a tenerlas y ahora dueño de esta noche.
Salí de mis pensamientos por qué tengo que disfrutar esto, sus ojos me seguían mientras me detenía para ponerme encima de él, tengo que disfrutar esto al máximo.
Sin duda alguna sujeto mi cadera mientras yo lo besaba, sus labios se sentían secos de tantos jadeos y los míos ya extrañaban los suyo, poco a poco se adentro dentro de mi otra vez, mis caderas se movían lentamente en círculos mientras él me dio una nalgada seguida de un apretón, me encanta que me toque de la firma que sea.
Lentamente iba acelerando mis movimientos hasta que ya estaba brincando con frenesí sobre el, sus manos en mi cadera me animaban a no detenerme nunca ni por el cansancio, tanto hasta que de él brotó su semilla llenando mi interior mientras yo obtenía un tercer orgasmo al mismo tiempo que él, cansada y jadeante me recosté sobre su pecho y me abrazo sin más.
—Esta es por mucho la mejor noche de mi vida —Dijo entré jadeos cansados.
—No te lo creo pero si es mi mejor noche —Sonreí y el me tomo por la barbilla y me dio un leve beso mientras tenía una mirada gentil.
—No me importa que me creas, lo digo porque es así para mí, ha sido la mejor noche de mi vida porque estaba deseando esto desde que te vi en la mañana y fue mucho la espera porque si no te hubieras ido después de darme aquella bofetada te hubiera echo mía en el escritorio —Sus palabras se sentían como un sueño ¿Yo le guste tanto para querer hacerme suya a penas verme? Sonreí otra vez, si esto es un sueño, es el mejor que he tenido por mucho.
—Yo llevo queriendo que pasara esta noche desde que tengo 15 así que puedo entender lo que sientes, creo jaja —El también río un poco y acarició mi cabello.
—Bueno, cumplí tus sueños eróticos con tu apuesto jefe —Esta vez yo no pude evitar reír, me encanta su ego.
—Tremendo ego, señor D'Nore. Se puede decir que yo le cumplí el sueño del jefe que se acuesta con su empleada ¿Y ahora? ¿Escribirá un libro de esta experiencia? —Bajo su cabeza para verme a los ojos.
—¿Y tu? ¿Lo harás? Esta historia es muy corta para hacerla un libro y tu te mereces un libro hermoso, por eso te pregunto a ti también ¿Tú harías un libro basado en nuestro día de hoy? Ambos somos escritores y los podríamos hacer pero, yo quiero hacer un libro extenso contando las veces que te quiero hacer mía porque con esta vez no me basta.
Sus palabras me dejaron pensando y es raro como sus palabras me dejan así, pasmada cuando yo siempre respondo lo primero que se me viene a la cabeza siguiendo impulsos.
—Yo... No sé, puede ser... —No supe que más decir.
—¿No quiere repetir esto, nena? —Como me encanta que me diga así pero la verdad si repetimos esto sería lo mejor.
—Si es por mi esto pasaría mínimo 3 veces al día —Escuche su pequeña risa, se que tiene sueño, ambos estamos cansados, me quite de encima de él y me levanté —Ven, vamos a dormir hasta que te tengamos que seguir con nuestras vidas.
—Vamos —Asintió y nos adentramos hasta la habitación de huéspedes, no se porque no me animé a llevarlo a mi habitación, nos acostamos en la cama y nos quedamos viendo —Son las 6 am Ashley.
—Lo sé pero te quiero ver un poco más para asegurarme que no es un sueño —Beso mi frente.
—Si fuera un sueño cree que sería yo el que estuviera soñando —Sonreí y nos quedamos dormidos a los pocos minutos.
Dormimos abrazados hasta que en unas horas sonó una alarma en la sala, nos levantamos casi medio dormidos aún.
—Mierda, ya son las 7:34 ¡Voy tarde! —Pronuncie y rápidamente corrí a la sala a apagar la alarma que venía de su celular, tome su ropa en mis brazos y se la tomé mientras me veía apoyado en la pared —Toma —Le di la ropa para que se vistiera, es demasiado tarde para distraerme con su desnudez.
Corría por la casa poniendo a hacer el café y buscando los cosas, el me veía son una sonrisa que no entendía mientras me metía a la ducha, él también entro pero me abrazo por la espalda mientras el agua corría por nuestros cuerpos.
—Ashley, no vas tarde si estás con el jefe, se puede decir que ya estás trabajando —Sus palabras me dejaron con una sonrisa en mis labios, me dio la vuelta y me beso suavemente —Buenos días, nena.
—Buenos días, señor D'Nore —Ahora era él el que tenía la sonrisa en sus labios.
—Creo que le tomare morbo a mi nombre si eres tú la que lo dice —No dije nada solo pose un beso en sus labios suavemente.
Nos duchamos mientras hablábamos de pequeñas cosas triviales, es sorprendente como si se tiene buena química las conversaciones nacen de forma natural y se dejan llevar.
Nos vestimos sin dejar de hablar, me coloque un vestido de cuello de tortuga blanco pegado al cuerpo hasta arriba de las rodillas de color n***o, con unos tacones un poco bajos, el se colocó la misma ropa que tenía ayer y se seguía viendo de forma espectacular, decidimos comer en una panadería cercana a las oficinas, llegamos a ella en mi carro y estábamos comiendo hasta que alguien nos interrumpe.
—¿Ashley, donde demonios has estado? Te he llamado y no me contestas —Me encontre con la voz enojada de Sam, mi amigo que me llamó ayer con una emergencia de ropa que decidí ignorar por un bien mayor.
—Hola, Sam —Hable con un poco de sarcasmo —¿Como estás? Mira te presento a mi jefe, el señor D'Nore.
Ignorando mi presentación seguía hablando o más bien reclamando ignorando a mi acompañante que solo tomaba café mientras comía un sándwich de pollo crujiente.
—No me vengas a presentar a nadie ahora ni con formalidades ¡Era una emergencia, Ashley! —Dios ¿Como puede ser tan dramático?
—Que no sepas que pantalón ponerte con una camisa fucsia no es una emergencia ¿Porque no le dijiste a tu Jorge? —Se sintió que su enojo se incrementó.
—Por que tú eres mi... Ya va... ¿Dijiste señor D'Nore? —Por fin cayó en cuenta, un milagro.
Volteamos a verlo y están el viéndonos con un rostro divertido.
—¿Tu jefe es Alexandree D'Nore? —Hablo Sam sorprendido mientras Alexandree le dedicó una sonrisa que se veía un poco ¿Falsa? Su rostro se veía de enojo así que es mejor terminar esto.
—Sam, por favor estamos hablando de algo importante, perdon que te lo diga así pero puedes por favor retirarte lindo ¿Si? —Arqueo sus cejas al verme y asintió.
—Vale, hermosa. Hablaremos más tarde de esto, un placer señor D'Nore —Alexandree asintió, cuando vio que Sam salió el se levantó dejando unos billetes en la mesa.
—Adiós, Ashley —En su rostro se ve enojo ¿Se habrá enojado por la interrupción de Sam?
—Alexandree, espera —Se dio la vuelta y me dio una mirada que no se porque a mi corazón le dolió.
—Me iré caminado, señorita Bianco —¿Por que este cambio repentino de actitud?
—No, espere Señor D'Nore, yo lo llevo hasta las oficinas —trataba de alcanzarlo ya que su paso era apresurado, ya había salido de la panadería —¡Alex! —Hable en tono fuerte hasta que se dio la vuelta para verme —¿Que pasa? ¿Por que se pone así de repente?
—Nada, tengo trabajo por hacer y sentado en una panadería conversando con usted no se hará mi trabajo —Sus palabras me dolieron, pensé que estaba disfrutando de pasar el desayuno conmigo pero aparentemente estaba desesperado por irse, baje la cabeza si más que preguntar, ya entendí.
—Por favor, Señor D'Nore, lo llevo a la oficina si me lo permite, así llegará más rápido que caminando —Camine hasta mi carro que estaba estacionado frente de la panadería, si se montaba o no ya no era mi problema.
—Ok —Solo se limitó a decir eso, se sentó en los asientos traseros y yo solo suspiré, que temperamento el de él.
Conduje hasta las oficinas y hasta el estacionamiento, baje del vehículo y me adentre en el ascensor, el me siguió y entro conmigo, no hablamos nada como si la química que nos hizo hablar hasta por los codos en las últimas horas se hubiera esfumado, al salir del ascensor caminamos cada quien a su puesto de trabajo, nos veían por haber entrado juntos ya que no es normal creo que nadie había visto el nuevo CEO ya que él no se había presentado.
—Señorita D'Nore —Pronuncio con un tono de voz molesto antes de pasar a mi lado rumbo a su oficina.
—Señor D'Nore —Ahora era yo la que replique con voz molesta ¿Que juega? Yo no soy un juego.
Volteo a verme y solo asintió y siguió con su camino, me senté en mi escritorio a trabajar sin más, aparte de que llegue tarde él se enoja ¿Que le pasa?
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Hola querid@s lector@s ?
¿Que le habrá pasado a el Señor D'Nore?
Esa química se ve en aire y aparte esa pasión ??
Descubre lo que pasara a continuación, si te atreves ??