Capitulo IV

1507 Palabras
Por ultimo aplico un labial rojo pasión en mis labios, me gusta el resultado. Arreglo un poco el vestido y me pongo los tacones. El vestido se ajusta completamente a mi cuerpo, es ajustado hasta la cintura y después cae libre dejando una apertura en mi costado derecho. —Estoy lista—anuncio a Ares quien esta recostado en mi sofá—Párate idiota —Siempre eres así de...—escanea mi cuerpo mientras se muerde el labio inferior—Estas hermosa fiera, definitivamente tengo un estupendo gusto. —Egocéntrico, ahora camina entre más rápido lo hagamos mejor —No es necesario que lo pidas nena—dice con una sonrisa picara —¿Siempre piensas solo en cochinadas? —No quiero que lo quieras saber. —Eres un cerdo. —Hay no te hagas la virgen —me mira esperando una respuesta como no soy virgen o algo así, camino hacia la salida y me apresuro a salir Abro la puerta del copiloto y me pongo cómoda. Ares no demora en subir y arrancar el auto, enciende el radio y comienza a tararear una canción. No diré que el silencio es incómodo porque no lo es, es cómodo estar solo con la melodía de la canción. —¿¿Eres virgen? —A qué se debe esa pregunta? —¡Me respondiste con otra pregunta! —¿Y? —¡Respóndeme! —No me grites idiota, y no, no soy virgen ¿contento? —No, la verdad ya me estaba haciendo ilusiones de coger con una virgen. —Eres un cerdo, ya no iré contigo a esa maldita reunión Ares deja de reír y me mira un poco asombrado. —Era broma, ya-ríe-Sí que tienes carácter. No le contesto y el camino sigue en silencio. Ares aparca en una gran mansión, me imagino que debe ser de algún ministro o algo por el estilo, una mansión de este calibre no la tiene cualquier persona. —Bien y... ¿cómo se supone que debo actuar?¿cómo tu hermana?—pregunto mientras bajamos del auto, Ares suelta una gran carcajada mientras niega —Estate tranquila, a dentro te darás cuenta, solo no te alejes por ningún motivo de mí. —¿Por qué no? Acaso me van a secuestrar o violar—me río —no me hagas reír se nota que es gente se clase y dinero. —No te equivocas con lo de dinero, pero créeme que clase es lo menos que tienen, y si te podrían hacer cualquier cosa—Me toma de la cintura y se dispone a caminar. —¿A qué te refieres? —Casi lo olvido—dice ignorándome por completo sacando algo del auto, saca un arma y se la mete en la parte delantera entre su pantalón —No te asustes. —¿Por qué te guardas una maldita arma?¿En qué me metiste idiota? —Todo saldrá bien, sólo no te separes de mí. Nos adentramos en la gran mansión, Ares aún con su mano en mi cintura me acerca más a él. El lugar está repleto de personas, todas vestidas con clase, como si fueran a ver a la realeza. Me asombro a ver a chicos de aproximadamente mi edad con mujeres bastante grandes, no hay que resaltar que son golfas que seguro han contratado de compañía; y hombres mayores con chicas de mi edad. —Donde me has metido j***r. —¡Oh! Pero mira a quien tenemos aquí—Saluda un chico de nuestra misma edad de la misma altura que Ares, a diferencia que él tiene ojos verdes—¿Y dónde la contrataste?—frunzo el ceño al notar que se refiere a mi —No soy ninguna puta. —Es una amiga de la escuela— contesta Ares mientras el chico me mira con una sonrisa —No soy tu amiga. —Y tiene carácter —dice el chico mientras me ofrece su mano y besa mis nudillos —Un gusto linda soy Landon, mejor amigo de este idiota, creó que me veras la próxima semana en la escuela —dice mientras me guiña un ojo —Déjala idiota, más bien ayúdame a que nadie se le acerque. Ares y Landon comienzan a saludar a varios señores, estoy bastante aburrida ya que todas las chicas que hay son perras o muy ancianas, y ni hablar de los hombres, la mayoría son viejos y verdes. —Mia—no puede ser—Mia Smith, la hija de James Smith —Creo que me confunde señor, si me disculpa—me voy a levantar pero el señor me toma del brazo bastante fuerte para hacerme gemir del dolor —¡Oh! Pero que hace la hija del imbécil de James aquí, acaso lo estas traicionando. —No sé de qué me habla señor. —No te hagas la que no sabe, estas en una reunión de mafiosos linda, de la mafia rusa. Ares, yo te mato. Todo el mundo nos observa, Ares y su amigo llegan rápidamente. —Suéltala Mark—ordena Ares —¿Por qué lo haría? —Porque es mi novia. Ahora si te mato bestia... —Vaya que has traicionado a tu padre linda, y con un Miller. De pronto se escucha un disparo, dos, tres... —Esta es la oportunidad de acabar con la mitad de James Smith, su hija—dice un viejo canoso quien se acerca a mí y me toma por el cuello Ares se acerca a mí pero varios hombres lo detienen. —Suéltela—dice Ares. Y sin más Ares saca el arma y le dispara al viejo, varios de los hombres apuntan pero Landon es más rápido y los mata. Esto se ha convertido en un campo de batalla. Ares se acerca rápidamente a mí y observa que no esté herida. —Yo lo siento. —Te voy a matar, pero ahora dame un arma—el me observa sin creerlo —¿Sabes disparar? —Sí, mi padre me enseño. Ahora dámela— Me entrega el arma y comienzo a disparar. Tengo que agradecer a mi padre, o sino ahora mismo estaría muerta de miedo sin saber disparar un arma y con más posibilidades de morir. Uno. Dos. Tres muertos, no me siento mal, son gente que incluso ha matado muchísima más gente. —Me sorprendiste linda—dice Ares quien me cubre para poder salir —Hay muchas cosas que no conoces de mí. Logramos llegar al auto sin ninguna herida, Ares arranca el auto y por fin salimos de ahí, hace muchísimo tiempo que no disparaba un arma, debo decir que me gusto volver a sentir esa adrenalina. —¿Es verdad que eres hija de James Smith? —No es algo que te incumba. —¡Claro que me incumbe j***r! Sabes dónde mierdas tenías el culo, sabes la guerra que me espera al haber matado a Mark y a Andrew, ¡j***r! Y sabes lo desprotegida que estas ahora.—toma una gran bocanada de aire mientras se revuelve el cabello —Ya no estas segura acá Mia, lo mejor sería que regresarás con tu padre. No pienso volver con mi padre, no pienso volver a la misma rutina. No poder vivir en paz, no poder ir a la escuela, tener que ver cuerpos ensangrentados. Estar aún más en peligro. —No lo haré, no pienso volver con James. —Entiende que tu vida ahora corre peligro, ya no estas segura fiera, al menos si estás sola. —No me iré con mi padre bestia, además esta es tu jodida culpa imbécil. —¿Mi culpa?—ríe secamente—Te dije que no te movieras de mi puto lado niñata. —Ahora es mi culpa, pues te recuerdo quien se fue hablar idioteces con el idiota del amigo y me dejó S-O-L-A— enmarco la última palabra gritando. —No sé por qué te lleve a esa maldita reunión si pareces un grano en el culo. No le respondo, en la curva para estacionar en mi casa hay muchos autos, y no solo eso, muchas personas con armas. —¡j***r! Están aquí —Ares rápidamente gira el manubrio y retrocede a toda velocidad. Gracias al cielo no se dieron cuenta—ahora mismo estoy en la grandísima...—Ares estaciona en una gran casa, no tanto como la mansión pero grande, bueno al fin de cuentas está metido en la mafia. —te quedaras esta noche aquí, mañana Buscarás a donde irte—dice en un tono serio y autoritario. —¿Eres bipolar? —recibo una mala mirada de su parte—y no pienso quedarme en la misma casa que tú. —Entra a la jodida casa o prefieres estar en la calle esperando a que te maten. —No te conozco pero j***r! Te odio!. Entró a la gran casa y saco mi móvil, hay 10 llamadas pérdidas. Y si, son de mi padre. Estoy metida en la boca del lobo...
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR