En la mañana del siguiente día, Diego volvió a sentarse con nosotras durante el recreo. No tuve oportunidad de conversar con él de nuevo, más bien, fue una plática en grupo. En horas de la tarde, llega el momento en donde nos tomaríamos al ateneo con más seriedad. Reúno a las integrantes quienes se sientan en círculo. —Antes de empezar, necesito los nombres de las titulares —digo. Micaela se levanta y se mantiene de pie a mi lado, respondiendo la pregunta. —Las titulares son Marina, Fiorella, Valeria, Paloma, Celeste, Tatiana y yo. —Bien. Si jugaron como titulares hasta ahora, significa que destacan entre las demás. Usaremos el siguiente sistema: Jugarán las titulares en contra del equipo suplente —explico. —¿No vas a jugar? —Marina no tarda en darse cuenta de que no me incluí en el

