Luego de escuchar las palabras de Jasper con respecto a su plan, Gideón sonrió y sin mas le respondió: —Lo sé, por eso, antes de llevarlos conmigo, necesitamos medir su fuerza y determinar si pueden ser de utilidad en la batalla que se avecina —asintió Gideón, su mirada cobrando un brillo calculador. —¿Y qué tienes planeado? —preguntó Jasper con renovada curiosidad, inclinándose hacia adelante con anticipación. —Necesito que Kieran y tú los enfrenten, así sabré sus habilidades. No puedo llevarlos a una guerra sin saber cuán poderosos son en realidad —explicó Gideón, con su voz cargada de seriedad, dejando en claro que se estaba tomando muy en serio ese asunto. Jasper alzó ambas cejas, sorprendido, pero rápidamente una sonrisa ladina curvó sus labios. Se notaba que Gideón ya tenía todo

