Los días posteriores me mudé con Calvin a su enorme casa, comenzamos a comprar mucha ropa y cosas de bebés, Calvin mandó a remodelar toda una habitación de muñecos de Panda donde estaría Diego, así decidimos llamarlo, a Calvin le gustó ese nombre porque le hacía recordar una caricatura que veía cuando era pequeño y a mí sinceramente también me gustó. La señora Susana estaba al pendiente de mí, y cuando Rachel llegó de luna de miel también me atosigaba de las vitaminas y todos los cuidados que debía tener. Diego se revolvía en mi estómago, tenía 7 meses y mañana tenía el eco en 3D donde por fin podríamos ver su rostro, probablemente estaría sonriendo como lo estaba haciendo yo en este momento mientras caminaba hacia la cama donde estaba Calvin leyendo un libro. — ¿Qué estás leyendo

