Esa noche retomé la lectura de la relación entre Paolo y Jennifer. Hacia mucho que no leía a causa de que pasaba la mayor parte del tiempo con Gaël o trabajando. Le dediqué un rato a mi lectura, estaba muy intrigada y el final se hallaba cerca. Cuando dieron las doce, me fui a la cama agotada de todo el día. Incluso ya me dolían los ojos de leer, lo retomaría al día siguiente y lo acabaría. Cuando ya me encontraba sumergida en el sueño, me sonó el móvil, haciendo que diera un respingo en la cama. -¿Sí? -ni siquiera miré el número, sino que lo cogí directamente. -Hola, petite. Al oír su voz mis ojos se abrieron como platos. Hasta ese momento no había sabido nada de él. Yo le había mandado un mensaje y lo había llamado, pero no había obtenido respuesta. Pese a estar nerviosa, pensé que y

