Dante se encuentra parado frente de aquella puerta, nunca antes había sentido aquellos nervios o aquella falta de valor para hacer algo, luego de darse un momento toma aire e ingresa. Lo que él se encuentra allí dentro lo deja completamente perplejo; Fiorella luce un espléndido vestido su hermoso cabello resalta el brillo de sus ojos, Dante aprieta los puños, dibuja una tonta sonrisa en su rostro y se acerca a ella. —Se ve demasiado hermosa —ella sonríe y levanta sus hombros. —Ha venido a cenar, así que haga seguir la comida para que termine lo más antes posible esta situación —Dante paciente y luego hace una llamada. Él se acerca a la mesa y luego retira una silla facilitando a que ella tome asiento. —Gracias, no sé qué es lo que está tramando, pero recuerde que no podrá borrar muy f

