Dante se levanta demasiado temprano, es muy estricto con la rutina que acostumbra a hacer; hace ejercicio durante dos horas, luego se da un baño con agua bastante fría; y por supuesto lo más importante un magnífico desayuno. Mientras desayunaba Stefano acude a él con preocupación, en su rostro se nota que algo malo ha sucedido, Dante pasa rápido lo que tiene en la boca y bebe un sorbo de agua. —¿Qué sucede? —Stefano se tomó un segundo para recuperar el aliento. —Se trata de Lorenzo, ha sido bastante difícil, pero uno de mis mejores hombres ha dado con el paradero de Lorenzo, si desea atacar lo debemos hacer ahora mismo. »Es obvio que se encuentra muy bien custodiado, todos debemos ir muy bien preparados porque se desatará una fuerte balacera, me atrevería a decir que será la más dura e

