Es suficientemente tarde de la noche, Dante como de costumbre no logra conciliar el sueño con facilidad, sale de su habitación y decide dar un paseo por el jardín. Mientras lo hace llega a su mente la cara de decepción que tenía Fiorella de su supuesto amor, lo cual lo ayudaba a deducir que el amor es para débiles, estaba más que seguro de que nunca iba a caer ante aquel sentimiento. Se acerca a uno de sus hombres y le pide que traiga un trago; mientras observa las flores que hay en su jardín no puede dejar de pensar en ella, recordaba aquel momento en que la vio por primera vez. Levantó su mano llevándola hasta su mejilla, luego dibujó una sonrisa en su rostro al recordar como aquella insípida mujer le había logrado dar dos bofetadas, pero de lo que más se sorprendía era el verdadero m

