Esa sensación de que todo podría acabar antes de ser verdad, esa sensación de que tu vida depende de una acción, depende de un movimiento, como pretender tener nervios de acero cuando de ti depende la vida y el destino de las personas que más amas. Pero a veces la vida te da una oportunidad de encontrar la luz ante tanta oscuridad. A veces la vida te da un pequeño instante. ─Acabo de pagarle unos billetes a ese muchacho que trae la pizza, yo toco la puerta y en cuanto abra yo me meto y lo haces tú detrás de mí. No olvides, yo toco, entro y tu detrás mío, ─Le indico una y otra vez, ella prestaba atención, pero sus miedos seguían ahí. ─Pero ¿Si trae un arma? ─Le pregunto. ─Es eso o que a los niños le pase algo. ─Le advirtió, no había de otra, necesitaba sacarlos de una vez por

