Cora intentó ignorar la forma en que su corazón latía descontrolado mientras subía las escaleras hasta su habitación. Se sentía acalorada, pero no sabía si era por el beso con Dante, por la mirada de sospecha de Tylor o porque Jhampier parecía estar empezando a darse cuenta de algo. Cerró la puerta con seguro y se dejó caer sobre la cama, respirando hondo. —Maldición… —susurró, cubriéndose la cara con las manos. Todo se estaba saliendo de control. Primero Tylor y ahora Dante. No podía negar que le gustaban los dos, pero jugar con fuego cuando tenía a tres hermanos sobreprotectores era un suicidio. Tomó su celular y vio que tenía dos mensajes nuevos. "Espero que no hayas perdido el sueño, pequeña" "Si quieres hablar, aquí estoy" Cora tragó saliva,pero ya se había dado cuenta quién er

