CELESTE Le dije un “nos vemos” a Isayana y la observé mientras se alejaba. Me quedé ahí, unos segundos más de lo necesario. Pasar tiempo con mi hermana siempre me hace sentir bien. Apenas cruzo la puerta, Vivienne baja por las escaleras y se me lanza encima. —No te enojaste, ¿verdad? —me dice con cara de culpa y los labios fruncidos. —No, sé que lo hiciste porque te importo —le digo, medio sonriendo. —Pensé que sí... Isayana estaba nerviosa, me pidió que te contara lo del bebé y todo eso... —dice. La entiendo. De verdad que sí. Pero mi cuerpo ya me está pidiendo descanso, así que solo le digo: —Necesito descansar un rato, ¿sí? —Está bien —responde, sin insistir. Subo directo a mi cuarto. Dejo la bolsa en el escritorio y abro el clóset buscando algo cómodo. Termino poniéndome un p

