POV ALEXANDROS DRAKOS
El cielo todavía está oscuro cuando salgo de casa, no aviso a nadie, nunca lo hago, solo mis hombres van conmigo, como siempre, el aire de la madrugada tiene algo distinto, es como si supiera que estoy a punto de hacer algo que nadie más debe saber, cargo una pequeña bolsa de cuero y un ramo de flores blancas, siempre las mismas, siempre las que le gustan...
Mientras avanzamos, el silencio del coche me deja demasiado espacio para pensar, cada kilómetro me recuerda que lo que guardo es una verdad demasiado grande para decirla en voz alta, si ellos supieran a dónde voy, si Melina lo supiera… no puedo ni imaginarlo, no todavía.. todo a su tiempo, por eso me he vuelto paranoico, reviso que nadie me siga, siempre tomamos un rumbo diferente y jamas voy directo a mi destino, doy un par de vueltas antes.. en mis manos llevo la foto, la misma foto vieja, con los bordes desgastados, que nunca dejo en casa, la cargo siempre en mi cartera, solo miro una esquina de la imagen, el borde de un vestido claro y una mano que tan delicada, como si me estuviera esperando todavía, como si el tiempo nunca hubiera pasado, el camino es largo, y los árboles altos cubren la carretera en algunos tramos, me gusta ese anonimato que me dan, nadie pregunta dónde estuve cuando regreso, todos suponen que fui a cerrar algún negocio y yo dejo que lo crean.. me es más fácil así.
Cuando llego, el lugar está en silencio, siempre me reciben con la misma discreción, uno de los hombres de seguridad me saluda con una mirada rápida, la chica con su uniforme blanco saluda con una inclinación de cabeza -¿alguna novedad?- preguntó sin dejar de caminar hasta llegar a la escalera que me llevará a la habitación que permanece cerrada la mayor parte del tiempo, solo entra el personal cuando es necesario
-No señor, todo sigue igual, debería considerar dejarla ir- me dice la chica asustada, siempre se dirigen a mi de ese modo, me paro justo frente a la puerta al escucharla decir semejante tontería
-¿Acaso te pago para darme tu opinión?- pregunto de mala manera, mi mano ya está en el picaporte, no necesito abrirla para saber lo que voy a sentir cuando esté dentro
-No señor, disculpe mi insolencia- se retira de mi vista casi corriendo, me detengo unos segundos, respiro, y entonces entro, las flores van directo al jarrón de siempre, el que está junto a la ventana, no hablo, al menos no en voz alta, mis palabras se quedan atascadas en la garganta mientras me siento al borde de la cama y tomo su mano, está tibia, se ve tan bella durmiendo..
-Ya volví- susurro, no sé si me escucha, pero igual se lo digo, me quedo ahí un largo rato, me acurruco junto a ella, por raro que parezca, son las únicas veces que logró dormir pacíficamente, un par de horas después, me levanto con 50 kilos menos de estres, y me dedico solo a ella, observando cada detalle, sus pestañas, su piel pálida, su respiración pausada, si la vieran ahora, no podrían entender.. o quizás, podrían entender por qué no puedo soltarla, cuando me pongo de pie, algo dentro de mí se rompe un poco, cada visita es igual, la esperanza y la culpa peleando en mi pecho, antes de irme, rozo su mano con los labios -te amo y estoy haciendo lo mejor que puedo- murmuro, luego beso sus labios y casi puedo jurara que una sonrisa se dibuja en su rostro.. pero se que no es así..
Cierro la puerta despacio, como si el ruido pudiera despertarla y mientras voy de regreso, una certeza me acompaña, si Melina llega a descubrir este secreto, todo lo que queda en pie se vendría abajo y no me importaría hacer arder el mundo en ese momento..
POV MELINA DRAKOS
No tengo pruebas, pero lo siento en el aire, lo huelo en cada silencio incómodo de Iason, está planeando verse con ella, si no es que ya lo hizo, con esa mald¡ta mujer, con la copia de su madre... Cada vez que escucho su nombre me hierve la sangre, ni siquiera debería existir en este mundo, si la vida fuera justa, habría desaparecido junto con Daphne... ¡Pero no! Está aquí, como un recordatorio de todo lo que me quita el sueño.
Camino por la casa con los tacones resonando en el mármol, me gusta ese sonido, me recuerda quién tiene el control aquí... Yo... Alekos puede creer que sigue mandando, pero hace años que aprendí a manejarlo, cada sonrisa mía, cada palabra dulce, cada mentira bien colocada, todo para mantener mi lugar, mi poder… y mi hijo, Iason no se da cuenta, cree que soy solo su madre, pero no entiende que soy la única persona que realmente ve el tablero completo y en este tablero, Theodora Laskaris no cabe.
-No dejaré que te arruine- murmuro, mientras sirvo vino en mi copa -No después de todo lo que me costó llegar hasta aquí ¡Esa perra no va a arruinar mis planes! Theo es peligrosa, no por lo que es, sino por lo que representa, la hija de esa mujer a la que siempre odié, la que Alekos nunca dejó de mirar como si fuera un santo grial ¡mald¡ta Daphne! ¡¿por qué no me dejas en paz mientras te puedes en el infierno?!- grito en la soledad de mi habitación, no soporto ni escuchar su nombre, porque con ella siempre fui invisible, Alekos sigue siendo fácil de leer, solo tengo que actuar como si me preocupara por Iason, como si la familia fuera lo más importante.. fingir y mientras lo hago, lo observo, calculo, todavía no sé qué trama en esos viajes misteriosos que hace, pero no importa, más dinero para mí, yo manejo las piezas aquí, y cuando llegue el momento, moveré la última ficha.
Ya tengo algunas ideas para quitar a Theo del camino, no necesito ensuciarme las manos, solo usar la gente correcta, en el lugar correcto, con una historia bien tejida, que parezca un accidente, un error, cualquier cosa menos lo que realmente es, así lo hice con su madre y funcionó a la perfección...
-Se acabó el tiempo de jugar, querida- digo en voz baja, imaginando su rostro molesto, esos ojos que tanto se parecen a los de su madre -No voy a perder- Me sirvo otra copa y sonrió al espejo, la mujer que me devuelve la mirada sabe perfectamente quién es -Melina Drakos siempre gana- mi sonrisa se ensancha, a mi nadie me quita de la cabeza que el tonto de mi hijo esta interesado en esa mujer, algo me dice que la vio, pero al menos la zorra de Sofia, la amiguita de Iason lo distrae lo suficiente para que el ni tenga tiempo de verla a ella.. es que.. ¿que tienen esas perras que se creen con el derecho de enamorar a mis hombres? ¡Dios! Ya quiero que llegue el momento en el que por fin pueda vivir en este mundo tranquila y dichosa, pero eso solo será hasta que saque a Theodora de mi camino y el de Iason, solo entonces podré deshacerme de Alexandros y ser la dueña absoluta de todo lo que el tiene, divorciarme nunca ha sido una opción por que el pendejo de mi suegro me hizo firmar acuerdos prenupciales en los que prácticamente Alekos puede hacer y deshacer a su antojo y yo jamas gano.. sea cual sea el motivo por el que intente divorciarme, me quedo sin nada.. y no lo he aguantado todos estos años para nada, me rio de solo pensarlo.. criar a un hijo que no es suyo.. y él que se las da de “todo poderoso” y “el hombre mas despiadado del mundo” me rio mas fuerte al pensar en eso..