Ian Sabía que algo le pasaba a Megan, la había visto enojada y no paraba de hacerme preguntas sobre qué hacía cuando llegaba la noche, su rostro cargado de susceptibilidad había vuelto a aparecer y solamente quería decirle que estuviera tranquila, que nada malo pasaba. Pero sabía que sin pruebas no me iba a creer, me había ganado su desconfianza a pulso, había puesto todas las cosas que tenía que poner para que ella no creyera ni una sola palabra que salía de mi boca. Me lo había ganado. El problema principal de esto era, que una vez que quedas como mentiroso, es complicado que las personas crean que has cambiado, que todos vean en ti otra cosa distinta a la que vieron, siempre o por lo general el mentiroso no deja de mentir, nunca lo hacía, pero en este caso era distinto, yo había deja

