Ian — ¿Qué estás haciendo? – la voz Meg llego a mis oídos llena de alarma. — Lo que te dije que haría, me voy, ahora pediré que preparen las valijas de mi abuela y te dejaremos tranquila. Seguí guardando todo sin mirarla, su mano tomó la mía haciéndome girar de golpe, tenía lágrimas en su mejilla y los ojos rojos, apreté mis labios y traté de contener las mías mientras que ella daba un paso más cerca de mí y negaba. — No, no, lo siento, yo no – comenzó a llorar – No te vayas, no quiero que te vayas, solo que tengo miedo, tengo miedo que vuelvas a hacerme daño – cerré los ojos y suspire. Luché contra todo lo que me pasaba en este momento y me acerqué a ella para tomar su rostro y limpiar sus lágrimas, los ojos de Meg volvieron a verme y lleve mis labios a su frente para besar sua

