Ian Uno diría qué cuando Megan se despertara mi vida dejaría de ser un completo caos, pero muy lejos de eso estaba la realidad la verdad es que las cosas no habían mejorado simplemente parecía entrar en un ciclo sin fin de mierda tras mierda que te dejaba con gusto un poco amargo. Mi padre había decidido convertirse en eso mismo, un padre, de repente me encontré viéndole la cara más seguido que mis últimos treinta años, es que el hombre estaba hasta en la sopa y no me gustaba nada. No estaba acostumbrado a su presencia, no estaba ni siquiera acostumbrado a verle la cara, pero aquí estaba apareciendo día tras día para saber de Megan y el bebé, lo peor de todo es que Megan no parecía molesta con ello, hasta hablaban de vez en cuando por largas horas, no me gustaba, no lo quería cerca de e

