Ya era de noche y Mónica preparó una cena rápida. Cuando ella y Cole terminaron, fueron a liberar a Jennifer. Con una asombrosa falta de rigidez tras su tortura, entró en la cocina esperando sentarse a la mesa y comer. Para su sorpresa, Cole sacó un tazón para mascotas lleno de cereal seco dulce y otro lleno de leche. Colocó ambos tazones en el suelo de la cocina y le explicó que debía comer y beber sin usar las manos. Estaba impresionado con su entusiasmo. Había esperado sujetarle las manos, pero no hizo falta. Comía su cereal y leche como una buena mascota. Sus bragas rosas y su cabello n***o combinaban a la perfección con el estampado rosa y n***o del piso de vinilo. Cuando terminó, le dijo que irían al calabozo. "Esto no será un entrenamiento", anunció. "Es una prueba de tu capacidad

