El primer paseo

1626 Palabras

Los días pasaron con una calma casi peligrosa, una quietud que rozaba el aburrimiento. Fue entonces cuando Nikolai rompió el silencio con una orden inesperada: —Serafín, vístete y abrígate bien. Te llevaré de paseo. Los ojos de la muchacha brillaron con una mezcla de ilusión y sorpresa. Jamás había salido de las casas donde él la mantenía, siempre bajo llave, siempre bajo su mirada. Aquella promesa de libertad, aunque breve, le hizo latir el corazón con fuerza. —No sabría qué ponerme, mi señor —murmuró con timidez—. No conozco realmente el clima fuera de esta casa. Nikolai sonrió, esa media sonrisa que pocas veces se le escapaba. Fue hasta el vestidor y eligió con cuidado un conjunto. —Con esto te verás hermosa… y yo podré tener las manos quietas un rato. Arréglate. Te espero abajo.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR