CAPITULO 1
- ¿Crees que se tarde mucho? - Pregunta la mujer ansiosa, al hombre que esta sentado en el sillón de cuero marrón, su vaso de wiskhy es alzado y un sorbo del liquido dorado es tomado, trata de ignorar a la mujer haciendo gestos de desagrado en su rostro.
- No lo sé Mile, sabes como es tu hijo - Espeta cansado, el trasnocho le está haciendo efecto.
- También es tu hijo, no te refieras a él así - Reprende la mujer al hombre, está indignada.
- Son veintisiete años los que me lo recuerdan - El hombre habla con un hilo de amargura en su vida.
- Tú te lo buscaste, te lo advertí y no me hiciste caso. Si no hubier... - El vaso de cristal es estrellado contra la pared de la habitación.
- ¡CÁLLATE! - El grito del hombre sobresalta a la mujer, está histérico.
- No me grites - Le reprocha y sus ojos amenazan con llorar.
- Entonces no hables del tema - Le dice el hombre de mala gana, es un patán.
- ¡Buenas tardes! - La puerta es abierta por un hombre de porte y semblante muy serio, su mirada es profunda y el color oscuro de sus ojos café, le dan un toque de prepotencia.
- ¡Al fin! - Dice el hombre con notable sarcasmo, no le alegra en nada la presencia del joven.
- ¡Hijo! - La mujer corre al encuentro del hombre, se abalanza encima de él, cubriéndolo con sus brazos.
- Hola mamá - Le saluda muy cariñoso, un beso en la frente de su madre y la mirada puesta en el hombre, que además de parecer molesto se ve incomodo, al recorrer la habitación se topa con los vidrios del vaso roto, tensiona su quijada y empuña sus manos con molestia.
- Algunas cosas no cambian, ¿Cierto? - Reclama el chico al hombre mayor que se encuentra en la habitación.
- No tengo nada que decir al respecto, ya llegaste, ya me voy - El hombre se dirige a la puerta con arrogancia, pero con una prisa inexplicable.
- ¡Will regresa! - La mujer lo llama y este la ignora, continúa su camino sin inmutarse.
- ¡Déjalo mamá! - Dice el joven, abrazando a su madre, prefiere estar a solas con su progenitora.
- Te extrañé, Maximus - Dice la señora con voz temblosa en el pecho de su hijo.
POV MAXIMUS
El viaje estuvo bastante cansado, fueron casi diez horas de vuelo. Luego del desagradable encuentro con mi padre y saludar a mi madre, decidí comer algo rápido y venir a descansar. En Moscú dejé a Yakov a cargo de todo el negocio, espero que esté a la altura. Pienso quedarme un buen tiempo acá, Koslov me tendrá que enviar un reporte mensual y así mantenerme al tanto. Mientras, me encargaré de los hoteles que tengo aquí con el apellido Floyd, de algo debe servir el inútil que tengo como padre. Dejo mi mente en blanco para que el sueño poco a poco me vaya llegando...
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Hoy estaré revisando los tres hoteles de la ciudad, lo que me preocupa es que no sé si me alcance el tiempo para hacerlo, ya que están bastante distanciados entre sí. Me ducho rápidamente, salgo con mi toalla enrollada en mi cintura, me miro al espejo y estoy jodidamente sexy. Sonrío de lo que pienso y busco mi ropa, aún no la han acomodado, repaso la habitación, hay varias cosas que voy a cambiar, ya no me gustan las que están. Compraré un nuevo mueble, ese está muy anticuado, creo que dejaré uno liso sin espaldar ni brazos. Ese espejo marrón lo cambiaré por uno blanco, mejor no, me iré al hotel. Creo que voy a pedir mi apartamento, tomo el teléfono y llamo a la persona que me ayudará con eso.
- ¡Buenos días al hombre más sexy, guapo y erótico de Manhattan! - Habla y no me deja si quiera saludarlo.
- ¡Buenos días Axel! Necesito que me hagas un favor - Soy directo.
- Soy todo oídos - Axel me dice en tono cantarín.
- Quiero mi apartamento para mañana - Sé que es imposible pero si le doy una semana durará un mes, si le doy un día él durará una semana. Un silbido sale de su boca, típica mueca de él.
- Me estás jodiendo, ¿Verdad? - Me dice exasperado, sonrío por eso, pero sin que él lo note.
- No - Contesto seco, mantengo mi papel.
- ¿Qué putas tienes en la cabeza? - Reclama - Sabes que está ocupado, sin contar lo que debemos pagar, hay que conseguirle un nuevo apartamento a la persona que está ahí, sabes que legalmente eso no se puede hacer, ahora, al Señor Floyd hay que ver si le gusta o manda a modificar, tardaré una semana y mucho de tu dinero - Ruedo los ojos, habla demasiado, me comienza a desesperar.
- Haz lo que tengas que hacer - Le digo tajante.
- Bien, ahora quiero a mi amigo. ¿Bebemos algo? - Su propuesta es tentadora pero no puedo.
- Tal vez, el fin de semana, necesito colocar los negocios al día - Contesto pensativo.
- No me interesa - Ese es él - Paso por ti y te ayudo.
- Perfecto - Cuelgo, saco unos jeans casuales, un suéter tipo polo color cielo azul, mis zapatos casuales, mi correa y mi reloj, las gafas son accesorios extra. Me gusta verme con estilo así este sencillo. Mi chaqueta porque el frío aquí está presente, pero no es tan exigente como en Moscú. Bajo las escaleras y mamá está sentada sola en el comedor, le beso la frente.
- ¿No desayunarás? - Pregunta triste y no soy capaz de dejarla sola.
- Sí, creo que Axel llegará después - Me acomodo a su lado y su rostro dibuja una hermosa sonrisa, no entiendo porque se sigue amargando su vida al lado de mi padre, solo le ha dado tristezas y decepciones, es una de las muchas cosas que no comparto con él. - ¿está dormido? - La miro fijamente y una débil sonrisa intenta aparecer, asiento y mi nana viene de la cocina con mi comida, me levanto y dejo que la coloque en mi puesto, al terminar la abrazo fuerte, la beso por todas partes y mi viejita ríe en mis brazos - ¡Nana! ¡Cuanta falta!
- Ay hijo - Dice acomodándose su ropa - Ya estoy vieja para ese tipo de emociones y demostraciones de afecto - Está sonrojada.
- Tonterías nana, no te veo en mucho tiempo - Le digo y la beso en sus mejillas huecas y arrugadas.
- Hiciste mucha falta por aquí, me alegra que hayas podido volver - Asiento y le doy un ultimo abrazo, la veo partir a la cocina y la sonrisa en mi boca es real y sincera.
- Si Tita no fuera mi mano derecha y tuviera tanta confianza en ella, estaría celosa - Mi madre me mira de reojo, le sonrío y le dejo besos en todo su rostro.
- Es que tu te aplicas muchas cosas madre, me dejas la boca llena de esos productos - Limpio mis labios y ella se ríe.
- La belleza cuesta - Niego divertido y me siento a comer con su compañía, se siente bueno volver a casa. Veo a nana subir las escaleras.
- Nana, no desempaques, iré a mi apartamento - Le digo y sus ojitos me regresan una mirada triste, la misma que me encuentro al ver a mi mamá - Sabes que necesito mi espacio, mamá - Asiente - Pero vendré a verte - Me sonríe, creo que con eso compenso.
- Eso espero o sino me tendrás allá - Sé que es cierto.
- ¡Buenos días familia! - Axel hace su propio anuncio, como siempre.
- ¡Axel! ¿Cómo estás? - Saluda mamá y mi amigo le deja un beso en la frente, mientras, frota la espalda de mi madre con mucho cariño.
- Bien Mile, que hermosa, como siempre ¿No? - Ese es mi mejor amigo, se ha ganado a mi madre a punta de halagos - ¡Amigo! - Extiende de par en par sus brazos y me coloco de pie para saludarlo, nos damos un abrazo de hermanos, se siente bien volver con los que te quieren - ¡Me has hecho falta!
- Igualmente, es un gusto siempre volver a verte, siéntate. Ya he ordenado que te sirvan - Asiente y se ubica en la mesa.
- Y, ¿El señor de la casa? - Pregunta mi mejor amigo a mi mamá.
- Ni lo menciones - Hablo entre dientes.
- Entiendo - Axel no dice más nada.
El desayuno se llevó bastante bien, subí por mi equipaje y Axel me ayudo a subirlos a su auto, debo enviar a revisar los míos, tanto tiempo en el garaje no los hace tan seguro.
- Necesito que envíes a revisión todos mis autos - Le digo a mi amigo que va conduciendo por las calles de nuestra conocida ciudad.
- Ya lo hice, lo hago todos los meses - Me dice sonriente, el señor eficiente, le dicen.
- Perfecto, necesito un chofer. ¿Qué sabes de Edwar? - Edwar era mi conductor y mano derecha antes de irme a Moscú, lo quiero de vuelta.
- Creo que está en un café trabajando, hago un par de llamadas y lo tienes de vuelta - Axel me lo dice convencido.
-Te lo agradezco, lo necesito con urgencia - Le digo mientras tecleo en mi teléfono - ¿Qué tal la empresa? - Ya es hora de colocarnos al día, empezaremos por esto.
- Bien, los reportes te han llegado mensual, ¿No? - Pregunta con algo de molestia.
- Sí, solo quiero verificar unas cosas que podemos mejorar y en cuanto a los hoteles haré lo mismo - Le informo, que quede claro quién es el jefe.
- Perfecto. Empecemos por los hoteles, en la empresa no tienes nada de que preocuparte, todo va de maravilla, estoy al frente - Se halaga el mismo, niego despacio con mi cabeza, tecleo unos mensajes más.
- Ya lo creo - Le digo con sarcasmo y solo se ríe.
- Quieras o no iremos por ese trago - Me advierte - ¿Has sabido algo de Caroline? - Mi semblante cambia y le doy una mirada de reproche, no me interesa y lo sabe.
- ¿Qué? - Regresa su vista al frente - Te veías muy a gusto con ella - Espero que sea broma.
- Solo era cama y lo sabes, además, se colocó muy intensa y me tocó cortar todo tipo de vinculo con ella, no la quiero ni ver - Le explico y mas que eso, le advierto.
- ¿Te presento a otra amiga? - Propone y no suena mal, Axel tiene lindas amigas.
- Creo que si, necesito desestresarme - Una carcajada llena el auto, Axel está celebrando.
- Ese es mi tigre - Llegamos al primer hotel, es el más grande de nuestra línea de hoteles y central de la ciudad.
Los botones ayudan con mi equipaje, ya había notificado que me quedaría, supongo que ya me tienen la suite presidencial preparada.
- ¡Buenos días, señor Maximus! - Saluda el gerente y administrador del lugar, un poco joven.
- ¡Buenos días, Louis!, ¿Tienes el reporte que te pedí? - Asiente y nos dirigimos a la oficina que él usa, nos acomodamos y empieza a pasarme unos fólderes que están en su escritorio, están de una manera muy organizada.
- Estos son los reportes mensuales, este de aquí es el reporte del año pasado y este es el comparativo que tenemos del año pasado y este que va rodando - Asiento y tomo las carpetas que están al frente, tomo una hoja en blanco y empiezo a digitar cifras y anotar en la hoja, por el orden que se lleva en el lugar, las cuentas son claras y limpias, Axel me ayuda y así termino más rápido, en un par de horas ya este hotel ha sido evaluado.
- Muy bien, esto está todo en orden - Axel le entrega las carpetas a Louis, quien asiente sonriente y orgulloso.
- Ahora hablaremos de los métodos que utilizaremos para mejorar esa producción, no digo que la que tienes actualmente esté mal, de hecho es muy buena y te felicito por ello, Louis. Pero podemos mejorar y para eso estoy aquí - Le digo calmado, la verdad cuando mis empleados hacen las cosas bien, mi humor es bueno.
- Bien, soy todo oídos, señor Maximus - Asiento y comienzo a explicarle.
-Implementaremos nuevos métodos de ventas, vamos a realizar una pagina web, donde tengamos la opción de mostrarle a nuestros clientes, el costo del hospedaje y al mismo tiempo el de su vuelo, contrataremos personal para que esté actualizando a diario los costos...
- Eso ya lo hace el software - Aporta Axel.
- Bien, la idea es que las personas puedan comprar el pack completo y también podemos asociarnos con una empresa de transporte para que los recoja y en el plan se incluye ese costo, este plan lo implementaremos en este hotel solamente, veremos como nos va y si funciona, lo extendemos a las otras sedes. Si continuas así, podemos colocarte al frente de todos lo hoteles y el trabajo que hago yo aquí, lo harás tu también, serás como mi polo a tierra en esta ciudad... - Louis me escucha atento, Axel me ayuda con el proyecto y decidimos presentarlo en una junta que programaremos para esta misma semana, terminando esto nos dirigimos a la segunda sede.
- Bien, esperemos que sea como la primera, si lo es, alcanzamos a terminar hoy - Asiento a lo que dice y nos encaminamos a la entrada, nos recibe el gerente, parece ser alguien charlatán. No me da buena impresión, miro a Axel y se encoge de hombros.
- Bueno, me agarran desprevenido. Creo que aquí tengo esos reportes, señor Floyd - Me dice el gordo que está frente a mi, la camisa manchada en las axilas y una apariencia bastante descuidada, acaricio mi cien con mis dedos tratando de no explotar, Axel se acomoda derecho porque sabe lo que viene.
- ¿Me está diciendo que usted no tiene su trabajo organizado? - Pregunto en un tono obviamente molesto, me parece una total falta de respeto.
- No, no, no ¿Cómo cree? - Sonríe amistoso y me dan ganas de sacarlo a patadas.
- Es lo que veo, ¿Dónde está el contador? - Pregunto fastidiado, mi paciencia está agotándose.
- Se tarda un poco, pero no tarda en llegar - Responde con evidente nerviosismo, suspiro profundo.
- Mañana regreso a las ocho y quiero todos esos reportes en ese escritorio porque si no sucede así, yo mismo te saco de este lugar por la peor puerta, inútil - Espeto ya enojado, me coloco de pie y salgo a toda prisa del lugar que se ve bastante descuidado, solo hace que me crezca la rabia, Axel corre detrás de mi - Quiero un nuevo gerente, algo me dice que este imbécil no va a durar mucho - Axel asiente.
- ¿Eres consciente de todo lo que me has pedido hoy? - Se queja, pero no me interesa.
- ¿También quieres que te busque reemplazo? - Lo sujeto por el saco que tiene puesto, es con el único que me desquito el coraje, pobre.
- Suéltame - Me sacude - ¡Idiota! - Me apunta con el dedo índice, es normal, no se me asusten.
- Baja el dedo, estúpido - Le advierto, no quiere provocarme ahora.
- Entonces compórtate, tienes que controlarte... No digo que no lo haga, solo que estás pidiendo muchas cosas - Habla mientras se acomoda su vestimenta, sacude su saco para quitar las arrugas de mi agarre.
- ¿Cuándo te ha quedado algo grande? - Le pregunto un poco mas calmado, él no tiene culpa de nada.
- Nada, pero por lo que te conozco, es que te lo digo. No quiero que después vengas con esas escenitas como estas, tengo mi límite y lo sabes - Ahora mi amigo es el molesto, asiento.
- Tienes razón, disculpa - Le extiendo la mano y me da un zape.
- ¡Imbécil! - Me río con él. Parecemos niños.
- Vamos al ultimo hotel - Asiente y se sienta en su lugar de piloto.
- No soy tu chofer, contrata uno - Me bromea, sigue un poco molesto.
- Tu fuiste quien se ofreció, aunque la idea de tomar taxi no me agrada mucho - Se ríe y lo hago con él, la última vez un taxista me estaba seduciendo.
- Nadie te manda a ser tan hermoso - Me molesta con voz seductora.
- Con las chicas no tengo problemas, pero con los hombres mayores, no lo creo - Ríe recordando lo que me pasó.
El tráfico se congestiona un poco y llevamos horas en un trancón.
- Estaciona, vamos a almorzar - Le digo y Axel estaciona. Llegamos a un restaurante algo casual, es el que esta cerca.
- ¡Buenas tardes! - Saluda una linda chica, alta, curvas realmente letales, me sonríe coqueta.
- ¡Buenas tardes! - Le contesto sonriente, de repente, siento una mano grande y callosa acariciar la mía, sujeta con fuerza en el agarre.
- ¡Buenas tardes! - Axel dice con voz bastante femenina, lo que hace que me confunda en si querer golpearlo o reírme. La chica evidentemente cambia su semblante y nos trata como clientes equis, la mirada fulminante que le doy a mi amigo, lo hace sonreír triunfante.
- ¿Te gustó? - Me pregunta en su tono femenino - Pues lo siento- sacude su cabeza simulando que se tira un cabello largo que no tiene, de un solo lado de sus hombros, me río de su actitud y nos sentamos en la mesa que nos señala la chica. Pedimos nuestro almuerzo y cuando la chica se acerca a cobrar, la mano de Axel vuelve a posarse sobre la mía y me mira de una forma deseosa, una mirada que no me incomoda porque ya la he visto antes.
- Axel - Le advierto y el se ríe divertido en su papel, bebe un sorbo de su jugo sin dejar de mirarme - Ya - Niega divertido con su cabeza y suspiro profundo, no va a dejar de hacerlo.
Pagamos la cuenta y salimos del restaurante tomados de la mano y con un caminado de Axel bastante peculiar.
- Si no estuviera seguro de tu sexualidad, ya te habría dejado de hablar - Mi tono es neutro, no me molesta en lo absoluto y lo sabe.
- No podrías vivir sin mi - Me dice en su tono habitual, sacude mi mano y la suelta - ¡Ya suéltame! - Dice mirando a todos lados, mi momento de bromear ha llegado, sujeto su cara y me mira asustado.
- ¿Temes que alguien nos vea? - Le digo sensual y cerca de su cara, me sonríe incomodo.
- Maximus - Me advierte y me río divertido, me doy la vuelta y subo al auto, al subirse en su puesto coloca el auto en marcha.
- La próxima vez que hagas eso te parto la cara - Le amenazo un poco mas serio.
- No te ibas a ir y dejarme ahí solo, además, no tienes auto - Gran detalle, pero no es problema.
- Puedo pagar todos los taxis que quiera - Le recuerdo a mi mejorcito.
- No creo que eso le parezca sexy a tu conquista - Axel se burla de mí.
- No creo necesitar causar impresiones económicas para conquistar - Me mira y se ríe entre dientes.
- Somos bendecidos por nuestra belleza, ¡Gracias a los dioses! - Reímos
Unos minutos mas y llegamos a nuestro destino y espero que no me de un infarto, creo que soy una persona saludable.