Antonella Sentí alegría de ver a mi madre, que aunque estuvo un poco adormilada, me alegro saber que en el fondo de todo la están atendiendo bien. —¡Señora Lennox!, el señor Alberto pide verla en la casa en este momento. —Rodé mis ojos, estuve casi toda la tarde junto a mi madre y después de salir de ahí solo vine a un café, lo último que quería era volver a casa. Me puse de pie y caminé directamente hacia mi auto, por más que quiera escapar por ahora no puedo. —¿Dónde diablos estabas metida?, te dije que quería que prepararás la cena, y tú ni tus luces —dijo Alberto tan pronto me vio ingresar a la casa. —Vaya, ahora regresamos pronto a la casa, pensé que hoy como de costumbre no volverías —dije restándole importancia. —Las cosas cambiaron cariño, ahora me vas a tener de tiempo comp

