ELEONOR Jamás había visto a Acacia tan enfadada, ella mantenía a mi padre contra la pared, presionándolo sin necesidad de tocarlo, a tal punto, que mi padre comenzaba a hacer muecas de dolor al no poder liberarse de esa fuerza invisible que incluso lo había levantado unos cuantos metros del suelo. Yo me encontraba en estado de shock, sin saber cómo debía de actuar, Admes sostenía mi muñeca con fuerza, al punto de que comenzaba a dolerme, mientras que Altair simplemente se partía de la risa. Miré a Admes y negué con la cabeza, sin saber qué era lo que estaba sucediendo. —No intervengas —me dijo, con una media sonrisa—, Acacia jamás le hará daño, simplemente tienen su pasado. —Le está haciendo daño —musité, regresando mi atención a mi padre—, ¡Acacia…. —Tú no te metas, niñita —me advir

