—Si— respondió haciéndose el enojado.
Se quedaron mirándose fijamente y él golpea una mesa de madera —¿Cuándo fue que pasó?— preguntó enojado.
—Pasaron tres años, Samuel. Ya nada es igual—le aseguró.
Hugo sale caminando hacia la puerta, le abre y espera que Samuel se retire pero aún seguía estando ahí. Melo se tapa la boca para no hacer demasiado ruido y sin querer estornuda— maldita sea— se queja resfregando la nariz..
Samuel miró a Hugo quién no sabía para donde mirar y sonrió. Todo lo que buscaba era la verdad, avanzo hacía la puerta donde venía ese sonido y la abrió. Se encontró con Melo que levanto su cabeza— Mira a quien tenemos acá— susurró.
—Samuel.
Melo se encuentra con él, parecía que los años no habían pasado y que los dos seguían igual. Aunque ya pasaron 3 años, la mirada de los dos conectándose era única y nada podía romper esas sensaciones ni la distancia. Noto la cercanía que tenían entre si y la hacia poner nerviosa. Hugo solamente se dedicó apoyarse en la puerta para observar al pasillo si alguna persona pasaba caminando o chusmeando hacia adentro de la oficina.
Lo empuja —¿ Qué estás haciendo acá?—preguntó tímidamente.
—Estoy volviendo a ocupar el puesto porque Jackson se irá a Estados Unidos y como sabrás soy también el dueño de esto—señala.
Melo había dedicado sus días a olvidarse a ese hombre de su cabeza y rehacer su vida al lado de Kev. Ya nada sería igual, nuevamente Samuel aparecía en su vida para descontrolar su vida entera. Se mantenía mirándose sin decirse nada, pero diciéndose todo a la vez y siendo ellos dos.
—¿Acá está Samuel?— pregunto a Hugo.
Se hace un lado— Si, acá está— señala.
De repente en los ojos de Melo aparece otra mujer, recordó quien era y abrió su boca. La persona que estaba tomada de la mano con Samuel se encontraba buscándolo, rápidamente retrocedieron cada uno para apartarse sin levantar sospecha. Samuel no le había contado una parte de su vida pasada a nadie, esa extraña mujer no sabía nada al respecto y fue un alivio para él.
Dejó sola a Melo y se acercó—Estoy acá, Yaz— dice sonriendo.
Ese gesto de Samuel, esa sonrisa que le mostró a esa mujer fue algo nuevo para Melo y recordó que hacía tiempo que no veía algo así. Recuerda que con ella nunca sonrió de esa misma forma y negó con su cabeza—Hugo debemos irnos—le dice acercándose a su amigo y estira su mano—Un gusto, señorita Yaz— dice sonriendo para disimular cualquier duda.
Mira a Samuel y después a ella — Hola, ¿y quién eres?— pregunto mirándola de arriba hacía abajo.
—Una empleada del señor Jackson y él es Hugo mi hermano —dice sonriendo.
Hugo le toca la espalda a su amiga para poder hacer que se callé, no debía seguir adelante con esa mentira y menos cuando estaba comprometida con Kev. Había aguantado a Melo por años y escucharla llorar fue su peor momento, ya nada parecía que cambiaría en la vida de ellos hasta que pudieron salir de ese pozo. Melo conoció a Kev y pudo conseguir un equilibrio en su vida.
—Hugo— dice pérdido en sus pensamientos y abrió su boca para seguir hablando pero se queda en silencio .
—Veo que tienen gente simpática en esta empresa— dice tomando el brazo de Samuel —Soy la esposa de Samuel, me llamo Yaz — dice abrazándolo por la cintura.
El mundo de Melo nuevamente se rompió en pedazos, no entendía cómo Samuel pudo olvidarla así tan fácil y más teniendo una esposa. Su cabeza no entendía, Hugo le tomó su mano—Un gusto, debemos irnos porque se nos hace tarde. Nos vemos otro día— dice sacando a su amiga de esa oficina.
Hugo cierra la puerta, suelta la mano de Melo y deja que se apoye contra la pared. Respiró hondo, se quedó mirando el techo y teniendo miedo a cómo reaccionar. Sus piernas le temblaban, su pecho se sentía que se le apretaba por la falta de aire y no aguanto más, soltó un suspiró mientras sus manos iban directo a sus piernas para sostenerse—Esta casado, Hugo— repite una y otra vez.
Le toca su hombro, suavemente la acaricia— Vayamos afuera a respirar un poco, Melo. Nos verán— susurró.
Se levantó y tomó fuerte del brazo de único amigo— Debo irme a ver a Kev— dice con la voz entrecortada..
Salen caminando de la empresa, seguían tomándose de las manos y mirándose entre sí — ¿ Cómo puedes ir a verte con Kev en este estado?— preguntó.
—No me puede seguir afectado, Hugo. Samuel tiene que borrarse de mi cabeza y corazón, ahora que volvió no puedo hacerlo. Está casado— se queja varias veces.
Le ayuda a seguir caminando a su lado, ya nada podía ser lo mismo y estando Samuel ahí todo lo complicaba. Melo se enteró que Jackson dejaba la empresa por un tiempo y pasaba a ocupar ese espacio vacío Samuel pero no venía solo sino con su nueva esposa.
—Melo, mírame— le ordenó—Debes ser fuerte como estabas haciendo— le aconsejo.
Niega con su cabeza, se detiene y mira al suelo llorando para ocultar sus lágrimas—¿Cómo puedo ser fuerte cuando el hombre que una vez amé aparece de nuevo y casado?— preguntó mirándolo.
—Que aún amas, Melo porque se nota que sigues amando a Samuel y no me lo niegues— sostiene.
Suspiró mientras comenzaba a caminar de nuevo —Nada es para siempre, Hugo. Creí que con los años podría olvidarlo pero no. Amo a Samuel y ya es tarde para regresar el tiempo— dice mirándolo.
—¿Te casarás con Kev?— pregunto sacándose la duda.
Ahora todo había cambiado, ya Melo no era la única en la vida de Samuel y eso lo lamentaba más que nada en el mundo. .