capitulo 1
Soy Mireya una una mujer dedicada a mis hijos y esposo siempre tratando de que estén felices, tengo 35 años, conocí a mi esposo cuándo estaba cursando el último año de carrera, le costó mucho conquistarme, debido a que yo me enfoque en mis estudios y no veía nada más.
Juan que así se llama mi esposo logo que me fijará en el siendo detallista y paciente a los dos años nos casamos y tiempo después vinieron mis gemelos que completaron mi felicidad, pará mi es satisfactorio ver a mis hijos crecer hoy con 14 años, los veo y mi mundo se ilumina.
Mi esposo es un empresario que tiene una empresa de autos acá en Quetzaltenango y cuenta con varias sucursales por lo cuál siempre sale de viaje y todo es parte de su trabajó yo lo comprendo.
Ahora que mis hijos están creciendo me sobra mucho tiempo y no se qué hacer con él.
Creo que aprovechando que los niños están de viajé con mi suegra me voy a ir de viaje a puerto Barrios a disfrutar las playas y distraerme total mi esposo aveces me reclama de porque no salgo y cómo tengo la tarjeta voy a aprovecharla al máximo. Llamaré a mi hermana Elena para que me acompañe ya que ella está soltera todavía me puede acompañar sin duda alguna.
Le pedí a mi hermano que nos llevará en su auto por qué yo le tengo pánico manejar y mi hermana también así que Javier es el que nos llevará a puerto Barrios, salimos a las cuatro de la mañana, rumbo a disfrutar las vacaciones merecidas, es la primera vez que salgo sin mis hijos y esposo pero lo voy a disfrutar, a la una de la tarde llegamos al rancho y pasamos a almorzar, Dios Santo pero que calor hay mis hermanos se rien de mi ya que ya no aguanto pero es lógico vivo en el frío. bueno se podrán imaginar cómo soy mido una de un metro setenta curvilínea, ojos marrones y cabello color chocolate en fin terminamos de almorzar, seguimos nuestro camino, al anochecer llegamos a Río Dulce buscamos un lugar dónde cenar y nos vamos a descansar a un hotel cercano, pero ya no aguanto estar sentada estoy toda adolorida, ya se que podíamos viajar en avión pero nos perderíamos la aventura, me baño y me voy a descansar mañana será un día muy alegré. Nos levantamos las seis para desayunar y recorrer un poco el río en lancha esté lugar es magnífico se respira una Paz y tranquilidad, terminamos el recorrido y seguimos nuestro camino son cómo la una de la tarde cuándo llegamos a puerto Barrios vamos directo a almorzar al hotel donde nos hospedaremos, luego decidimos ir a recorrer los alrededores es muy alegré por acá, llegamos a un lugar dónde está un concurso de reinas creo que es de la Universidad de San Carlos. ya que hay varios estudiantes apoyando por lo que entendí es a nivel nacional ya que hay estudiantes de varios lugares es muy alegré, decidíamos quedarnos un rato, cómo a las siete regresamos al hotel para descansar y salir a disfrutar él siguiente día, todo fue de maravilla gracias a Dios.
Despierto por el sonido insistente de la puerta, al abrir veo a mis hermanos listos y cuándo preguntó la hora ya son a las 10 de la mañana decidió vestirme rápido y hablar con mis hijos un momento, después salimos a desayunar comparamos los boletos para viajar en lancha a las diferentes playas e incluso ir a Livingston, salimos y todo es genial había olvidado todo ésto de salir a viajar, por último llevamos a Livingston pasamos a almorzar y visitar los negocios de artesanías, a lo lejos veo a unas mujeres que están trenzado y le digo a mi hermana que vayamos a trenzarnos, llegamos y les preguntó si nos pueden trenzar las chicas contentas me trenzan el cabello con unas trenzas muy bonitas, nos cobraron 10 quetzales por trenza y así disfrutamos la música y todo lo que podíamos comer llegó la hora de regresar se veía muy bonito el atardecer en lancha, nos encontramos con unos estudiantes que nos invitaron a un baile que tenía la universidad y decidimos ir total estábamos para disfrutar, llegamos a el lugar dónde sería el baile y yo compré unas gaseosas pará mi ya que no bebo licor y unas cervezas pará los chicos que nos invitaron, en éso uno de los chicos se nos acerca y empezamos a platicar nos cuenta que vino con su hermana y su cuñado y que ellos no tardarían en llegar y que me la presentaría ya que ellos eran de Tecún Uman, al buen rato llegó la chica con unos niños, de 10, 8 y una bebé y le pidió a su hermano que la ayudará con los niños ya que su esposo estaba comprando algo de comer, me la presentó se llama Miriam y sus niños son muy hermosos. En éso me dió ganas de ir al baño y salí con mi hermana al bañó, nos arreglamos un poco y regresamos riéndonos de la locura de mi hermana, cuándo levanté el rostro mi mundo se vino abajo, mi esposo estaba besando a Miriam y tenía al bebé en sus brazos, traté de ser fuerte y llegué a dónde ellos y el chico que anteriormente me presento a su hermana, ahora me presentaba a su cuñado, él inmediatamente se puso nervioso no le salía la voz, como pudo dijo su nombre, ni mis hermanos ni yo dábamos crédito a lo que estaba pasando.
Se supone que el estaría en una de las sucursales en Huehuetenango, y no aquí con su otra familia, me despedí de los chicos y junto a mis hermanos salimos de allí el trató de alcanzarme pero no le dimos tiempo salimos inmediatamente esa mismas noche para Quetzaltenango, mis lágrimas no paraban de salir, cómo era que tanto tiempo vivió engañada sus hermanos trataban de animarla pero ella ya no quería saber nada por fin se quedó dormida y cuándo despertó ya estaban en la capital.
Pasaron a desayunar pero ella no tenía hambre así que solo espero que sus hermanos comieran y siguieron durante ése trayecto no paraba de llorar y recordar los momentos con su familia y que todo eso se había ido a la basura ya sólo le quedaban sus hijos, cuándo llegó a su. casa se encerró a llorar.