Un hombre loco

1426 Palabras
—¿Quieres que te acompañe hasta tu casa?— Pregunta nervioso. —La verdad no iré a casa ahora, tenía pensado hacer unas cosas antes de volver — ¿qué es eso? una mirada de molestia? ¿Acaso quiere pasar el día conmigo?. — Bueno, como quieras, yo me iré primero entonces — otra vez esa expresión sombría, ¿qué le pasa a este tipo?. Voy por mi auto y conduzco hasta la casa de Valerie, desde el día en la disco no he hablado con ella y eso es bastante extraño, le he escrito y no ha respondido, nuevamente marco su número y pongo el altavoz en el auto, da tono y por fin contesta! —Hola— dice al otro lado. —Valerie, soy yo, voy de camino a tu casa— Afirmo. —Vale, te espero — Responde seria. — Un momento, esto es muy raro, ella no es así de fría— me estaciono y voy directo a su edificio, marco el intercomunicador y siento que abre la puerta, subo al ascensor y al llegar a su piso veo una Valerie desaliñada y con ojeras de oso panda. —Vale, cariño ¿qué te ha pasado? — suelta a llorar mientras me abraza, nunca la había visto así, esto es demasiado raro, debo saber qué le pasa, correspondo a su abrazo y la llevo al sillón. — Vale, cariño, dime qué te ha pasado — tomo su cara con mis manos, está más delgada que la última vez que la vi. —La noche del bar, Marco me ha pillado bajando del auto del dicho que me trajo a casa, amiga te juro que no ha pasado nada entre ese tipo y yo, sólo me trajo a casa pero Marco nos vio y se ha puesto como loco, dijo que si no estaba con él no estaba con nadie, venga que fue él quien me fue infiel y ahora se ha vuelto loco porque un tipo me trae a casa, tengo mucho miedo amiga, no quiero que me haga nada, él es muy violento — mientras la escucho siento que mis uñas se clavan en mis palmas, lo peor es que no sé cómo ayudarle. — Venga cariño, no te va a pasar nada, recoge un poco de ropa que nos vamos a mi departamento pero ya — puedo ver duda y pánico en su mirada, pobre de mi amiga. — ¿Estás segura de que quieres liarla con él? — Pregunta con temor en su rostro. — Claro que si, venga, vamos a estar bien — Le digo mientras limpio sus lágrimas y le doy una mirada de aliento, esto no se va a quedar así. Bajamos del edificio y subimos a mi auto, la pobre se ve muy nerviosa, haré algo para intentar subir un poco su ánimo — ¿Qué te parece tomar unas vacaciones de fin de semana?— Digo para animarla. — ¿A qué te refieres? - venga que di en el clavo, he captado su interés. — Aleve se fue a visitar a sus papás, así que estaremos solas unos días, ¿te apetece ir a la playa? — su cara se ha iluminado, lo he conseguido!— pienso. — Tu si que sabes cómo levantarme el ánimo, ¿a dónde planeas ir? — Me ha pillado— pienso mientras sonrío. — Dentro de poco acabará el verano así que se me ocurrió que tal vez nos podamos dar una escapada a alguna playa en Italia, así respiramos otro tipo de aire un par de días, también tengo mucho que contarte!— Digo fingiendo duda. — Me encanta, solo debo avisar a mis padres, recuerda que ellos me están preparando para dejarme la empresa de publicidad y jubilarse e irse a viajar por el mundo, típico sueño de viejos anticuados — suelto una carcajada y ella pone los ojos en blanco. — A mi me parecen encantadores — Digo sonriendo. — Claro, porque no son tus padres, por cierto, ¿ya has hablado con ellos? — Otra vez tocando ese tema, no quiero hablar de eso ahora. — ¿Quieres pasar por el súper primero?, sabes que suelo comer por fuera y no tengo mas que frituras en casa — pone otra vez los ojos en blanco y se que se avecina uno de sus largos sermones. — Tienes que cambiar ese estilo de vida, no puedes seguir así, vamos a comprar algunas cosas, ¡esta noche te alimentaré yo! — suelto una carcajada y me dirijo al supermercado que está cerca de mi edificio, bajamos del auto y entramos, esta chica si que sabe como llamar la atención! — ¿Qué te apetece comer? — pregunta mirando los estantes repletos de comida. — A mi no me preguntes, sabes que me encanta comer chatarra, elige tu el menú de esta noche!— digo levantando los brazos en señal de rendición. — Bueno, podríamos comer sushi hecho por mi — Dice feliz. —Ok, ahora estoy aterrada, sé que Valerie cocina muy bien pero la última vez que hizo sushi quedó como una pasta realmente asquerosa! intentaré hacerle cambiar de opinión, no podría resistir comer eso otra vez!— musito para mis adentros. — Y si hacemos solo algo de ensalada? No me siento con tanto apetito hoy, además comí con el tipo del bar hoy — Digo y Valerie suelta un grito que se ha escuchado en todo el lugar. — ¡No puedo creer que esta mujer pueda gritar en todos lados, ¿es que no tiene vergüenza?— — Shhh, van a llamar a seguridad para que te saquen y te envíen a un manicomio por loca- no sé qué es más escandaloso si sus gritos o sus carcajadas— Digo tratando de controlarla mientras intento no morir de la vergüenza.  — Vale vale, me callo, cuéntame, ¿cómo pasó esto? — No sé si sea una buena idea contarle ahora pero tal vez así logre sacarle de la cabeza el sushi. — Bueno, resulta que el tipo del bar es mi vecino y nos cruzamos hoy por accidente y me ha acompañado — si, ya sé la pregunta que viene por su expresión — Y no, esa noche no pasó nada, estaba muy ebria y terminé por quedarme dormida — ¿cómo puede llamarse mi amiga si hace semejante cara de decepción al escuchar que no ha pasado nada?. — Ay amiga, tu si que eres lenta, ese tipo babeaba por ti esa noche!— Dice mientras pone los ojos en blanco. — Bueno, ya veremos, por ahora me inspira un poco de desconfianza, es un poco raro!— Comento con algo de indiferencia. Entre chácharas terminamos las compras, subimos todo al auto y nos vamos a mi departamento, llegamos y guardamos todas las cosas, tengo pensado llamar a Aleve para saber cómo estuvo su viaje y cómo van las cosas con la empresa de su familia pero que me ha leído el pensamiento y suena mi móvil, es él. —Hola— Contesto. —Hola cariño, ¿pensabas en mi?— Dice coqueto. —Pues la verdad es que si, justo te iba a marcar, ¿cómo ha estado el vuelo?— Respondo con sinceridad. —Aburrido, sabes que odio viajar solo, mi padre ha enviado a alguien a recogerme al aeropuerto así que ahora estoy yendo directo a la empresa para ver qué es lo que está pasando, ¿tu cómo estás?— Dice con evidente fatiga en su voz. —Bien, fui a buscar a Vale y estamos planeando un fin de semana de chicas.— Respondo mientras la observo haciendo no sé qué en su móvil. -Suena interesante, cuídense  mucho, saluda a Vale, ya estoy llegando y tengo que dejarte, envíame fotos en bikini— Dice con voz seductora. —Ja ja espéralas en mis redes!— Río escandalosamente. —Qué mala eres!— —Te amo, chau!— —¿Qué ha sido todo eso?— Pregunta Valerie totalmente en shock. —Ja ja, es un juego entre nosotros, por cierto, ¿qué quieres hacer ahora? — digo intentando desviar el tema. —Quisiera dormir un poco, con esto de que no sabía cuando Marco aparecería en mi casa casi no dormí bien estos días — Pobre, qué hombre más loco! —Está bien, cariño, ve a descansar, yo revisaré mis r************* y veré si trabajo un poco en la publicidad del evento que se aproxima!— Digo dándole un besito en la frente.
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