— No esperaba verte por aquí, ¿cómo estás? — pregunta Olivier dejándome totalmente sorprendida. — Vengo a menudo, es muy relajante y diferente, estoy bien, gracias — respondo tratando de sonar cortés. — Si, es un lindo lugar, solía venir aquí con mi esposa a caminar todas las noches — hay melancolía en su voz, no sé si sea apropiado preguntar. — Te ves joven, no sabía que eras casado — digo casual. — No soy tan joven pero si me casé a temprana edad, la conocí en la escuela secundaria y entonces supe que era el amor de mi vida, nos casamos jóvenes y tuvimos una relación feliz — sonríe con mucha tristeza. — Eso es hermoso, ahora tengo que irme, prometí llamar a mamá a las 8 y ya falta poco, nos vemos mañana. — — Cuídate, adiós. — Vengo directo a mi casa, la verdad es que no tenía que

