LILY Al día siguiente me desperté como de costumbre. Mi cuerpo se sentí mejor ahora que había descansado todo lo que tenía que descansar. Me puse algo de ropa y me levanté de la cama con pereza. Mi estómago ya me había dado la señal que tenía hambre así que me fui a la cocina, pero me detengo en el marco de la puerta antes de entrar. Porque lo que estaba frente a mis ojos no lo podía creer. Era Oliver que estaba cocinando, pero esta vez lo hacía en bóxer. Ya había visto esta imagen en películas eroticas, pero nunca lo había vivido en carne propia. Se sentía tan… rico verlo así. Desde sus piernas, hasta su abdomen tonificado y ni decir con los bíceps cómo se le repintaban cada vez que movía la cuchara. Como me encantaría ser la cuchara… pensé, pero al instante sacudí mi cabeza. No podía

