LILY No debería andar deambulando por el hospital, pero ya me tenían hasta la madre con eso de quedarme encerrada. Si seguía ahí, sola, un rato más, me iba a volver loca. La memoria seguía sin regresar, así que voy a hacer algo por mi cuenta. Y decidí ir a ver a Oliver. Llevaba más de una semana aquí metida. En teoría me largaba en dos días, a una casa que ni siquiera recordaba. Abrí la puerta de su cuarto con cuidado. Estaba tirado en la cama, lleno de tubos, casi ni se le veía la cara. Y aún así, el se veía guapo. Esta era la primera vez que me animaba a visitarlo. Tenía la esperanza de que viéndolo, algo se me activara en la cabeza, pero nada. Aiden ya lo había intentado todo: fotos, historias, videos... Pero mi cabeza seguía en blanco. Hace unos días me rendí. El doctor me di

