Cuando la vida te da golpes que no esperas piensas que debes ser fuerte y luchar incansablemente y defenderte de ella. Esquivar los más que puedas para no ser vencido en el ring de la vida. Yo a diferencia de un boxeador fue construyendo una muralla que me mantenía seguro incluso de mí mismo. Esa muralla me hizo ser quien no era, un hombre sin sentimientos y sin afectos. Descubrí que era imposible mantener relaciones sólo de piel sin tener que poner en medio posibles afectos. Eso me resultó por algunos años, hasta que conocí a Elena. Fue imposible no involucrarme totalmente con ella, es una mujer mágica y ese tipo de mujeres no se encuentran siempre. Ya les había dicho que es la mujer perfecta. Sí, lo es. Pero mientras pude descubrirme y sentirme como un ser sensible y emocional, mi co

