Capítulo 8.

1152 Palabras

Tras un pequeño silencio entre los dos, me percaté que él me daba tiempo a calmarme y aquello me resultó muy dulce de su parte. Levanto la cabeza y noto que me está mirando por lo que le señalo que venga a sentarse junto a mi. Se acerca muy cautelosamente, lo veo nervioso y tratando de calmarlo un poco le sonrío y le doy una palmadita al colchón para que se siente a mi lado.   – ¿Qué es lo que mi padre quiere decir? Porque insinuó muchas cosas  – Sonríe. ¡Me fascina cuando lo hace!  – ¡Ay nena!  – me dice y luego me abraza, aunque rápidamente me suelta y de un salto me levanta de la cama.   – ¿Qué haces? – digo confundida.   – Estás sucia, así que no quiero un abrazo tuyo y en ese estado tampoco puedes sentarte en la cama.  Lo miro sorprendida ¿Es una broma? Ahora es él, el delicado.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR