Rush. – Buenos días a los futuros profesionales de la salud. ¿Enserio? ¿Así saludan? Si esto sigue así me dormiré en un dos por tres. ¿Por qué acepté esto? – Melinda, amor. Si ves que me duermo no me despiertes ¿Quieres? Porque no aguantaré a este viejo hablarnos así. – ¡Ay no exageres! – La miro con la ceja enarcada, su buena voluntad es inmensa – Ok, no exageras, pero ponle un poco más de ganas. Ya sé que es un fastidio, pero hazlo por mi. – Bueno solo por ti. – susurro. Increíblemente fui capaz de cumplir con mi promesa de no dormir, pero salir de esta clase fue un verdadero alivio luego de 4 horas de escuchar hablar a este viejo. Había estado deseando salir del aula y poder llevar a Melinda a un lugar privado y poder besarla hasta quedarnos sin aire. La extrañaba, a pesar d

