Melinda. – Escucha, vine aquí con la idea de ser sumamente franca y tener la posibilidad de aclararlo todo entre nosotras con la intención de que vuelvas a la casa y junto a mi padre. – Por un momento pude ver una leve reacción de sorpresa aunque quiso disimularlo. La sorprendí, estaba claro. – Sé que no aceptas que Jonas me diga hermana y me ame como tal, pero quiero que sepas que mi amor por él es genuino y más allá de las opiniones que podamos tener de la otra, mi prioridad siempre va ser protegerlo y si eso significa aclarar las cosas contigo para que tenga a su madre y a su padre juntos como una familia entonces lo haré. No quiero verlo sufrir, no quiero ver que pase por lo mismo que yo. Su sorpresa ya no la pudo esconder, sus ojos estaban abiertos de par en par y su boca en una

