Claudia, volvió rápidamente a la casa de huéspedes; estaba feliz, en su corazón no cabía la satisfacción que sentía, era la primera vez que un hombre la poseía por amor, la primera vez que se entregaba a un hombre, porque ella deseaba hacerlo, sintió su fuerza, su deseo por ella y también su amor por ella ; lo sintió dentro de ella y disfruto ese contacto interno en su intimidad, y por primera vez, sintió la delicia de un orgasmo. Ahora salía de allí, no solo amándolo más, sino deseándolo en su cuerpo, deseando experimentar otra vez esa llama de pasión que él, le había despertado, deseaba sentirlo nuevamente dentro de ella y disfrutar una y mil veces más, la explosión de aquel orgasmo que la había transportado a una dimensión desconocida de placer; ahora quería vivir más para entregarse

