Cerré los ojos y visualicé el gran muro en mi mente, el dolor punzante se hacía de mi cabeza y pude ver materializarse la sombra de Vladimiro en mi cabeza. Me concentré en mi cuerpo, viendo si podía hacer lo que él. Materializar por lo menos mi figura, No sabía si funcionaba, pero podía seguir de cercas a la sombra del ángel. La puerta de mi mente estaba abierta, lo seguí a unos cuantos pasos por detrás, iba mirando de un lado a otro, esquivo todos los primeros, ya que eran recuerdos recientes, se dirigió a los primeros, muchos solo eran imágenes, lo cual ignoro su contenido. Se detuvo en uno, se me hizo raro que los recuerdos estaban muy bien clasificados y sobre todo que dijera de lo que se trataba. ¡Feliz cumpleaños!, Decía el recuerdo donde la sombra se había metido a husmear, entre

