Al llegar a casa, me di cuenta de que en la nevera había una nota, mi hermano me pedía no hacer nada, pero no podía simplemente quedarme así, Limpie mi habitación, quedaba residuos de confeti, metí una carga de ropa a lavar. Escuche la puerta abrirse justo cuando había metido la ropa a la secadora, Rose la escucho y me llamó la atención. — Te dije que no hicieras nada—me dio un empujón en la frente—. Es tu cumple — Si lo sé tía, pero sabes que no me puedo quedar sin hacer nada. — Lo sé cariño— se rio bajito. Fue a cambiarse, y luego nos metimos a la cocina, regó una pequeña plantita que tenía ahí ya años y nomás no crecía, ella le nombró “romeo” no sé a qué se deba o si realmente la hayan nombrado así a la especie. — ¿Y a dónde te llevará Bryan? — No tengo idea — Y que ha pas

