CAPÍTULO 5. Amenadiel sube malhumorado a la parte trasera de la RAM negra de Max Voelklein. Este se encuentra en el asiento del conductor. Por un instante, los ojos bicolores de Amenadiel se encuentran con los del pelirrojo por el espejo retrovisor hasta que Ada Gray sube al asiento del acompañante, rompiendo todo contacto visual entre ellos. Apoya la valija en su regazo. Mientras tanto Matt Voelklein, quien se encuentra a su lado, tiene el codo en el apoyabrazos de la puerta y los dedos por debajo de sus labios. Está observando por la ventanilla. En realidad, pareciera estar consumido más por sus pensamientos que en el porche de la mansión de Amenadiel. Ada le da un beso fugaz en la mejilla a su esposo, el cual le regala una dulce sonrisa ante de poner en marcha el coche. —¿Pued

