HARPER La casa se sentía extrañamente grande y silenciosa sin la energía caótica de Chloe, me había quedado sentada en la sala con las luces apagadas mirando la puerta por donde mi mejor amiga había salido para reconstruirse a sí misma. Mi teléfono vibró en la mesa de centro rompiendo el silencio, el nombre en la pantalla hizo que mi corazón se saltara un latido: Liam. Abrí el mensaje con dedos nerviosos. "Voy a casa, espérame despierta." Leí las palabras tres veces casa. No "la casa" sino casa. Me levanté alisándome la bata de seda que llevaba sobre el pijama, había pasado las últimas horas en un limbo de ansiedad preocupada por su viaje repentino, por la partida de Chloe, por todo, pero ahora él volvía y esa simple frase tenía un peso de promesa que me hizo temblar. Escuché el moto

