30 de abril 1986 Camila ¿Cómo estás hoy? Lamento escuchar lo de floppy, sé que amas a ese cachorro, pero se va a recuperar. Ni cuando lo atropelló el panadero con su moto se dejó vencer, esta enfermedad es algo pasajero, ya lo verás. Sé que odias que corte las historias en dos o tres partes, pero sabes que no puedo escribir más, no me regañes. Lamento dejarte con la intriga. Durante las prácticas de esa tarde, traté de no mirarlo en ningún momento porque eso me haría perder la concentración y bajar el ritmo. Después de treinta minutos en el primer descanso, Angélica y las chicas no tardaron en acercarse a mí. Pensé en ir a hablarle a Isaac esos quince minutos, pero con ellas rodeándome al borde de la piscina, era imposible. -¿Lucas es tu nombre? – Preguntó una chica pecosa. - Sí, ¿po

