7 de mayo 1986 Querida Camila Estoy preocupado por ti, ¿perdiste la razón acaso? ¿cómo se te ocurre aconsejarme que lo invite a salir? Él no va a querer, creerá que es una broma y cuando vea que es en serio, me rechazará, será muy incómodo. Él no podría fijarse en mí Camila, aunque me duela admitirlo sé que es así y más ahora que formalizó su noviazgo con Priscila. Hace tres días vino muy emocionado a mi habitación a contarme que oficialmente salían, ella le dijo que sí y se veía muy feliz. He querido evitarlo, pero no me he sentido bien estos días. Estoy muy triste, he querido hacer cosas que me suban el ánimo como leer por enésima vez El perfume, escribir algo, correr, o comer las fabulosas pizzas de la cafetería, pero no he tenido ánimos de nada. Había finalizado las clases de est

