Harry se encontraba inmerso en un torbellino de emociones cuando descubrió la verdadera naturaleza de su madre. La imagen que había mantenido de ella durante todos esos años se desvaneció abruptamente, dejando espacio para la realidad dolorosa y desconcertante que ahora debía asimilar. La última vez que la vio con vida, Harry era apenas un niño de ocho años, ajeno a las sombras que se escondían tras la máscara de su madre. Nunca se habría imaginado que detrás de aquel rostro materno se ocultaba un monstruo, alguien capaz de conspirar y llevar a cabo un asesinato para satisfacer sus oscuros deseos y apoderarse de la fortuna de su esposo. La tristeza inundó el corazón de Harry, pesando sobre él como un clamor silencioso. Sentía una profunda decepción por haber sido engañado durante tanto t

