El día había llegado. Harry y Deneb estaban emocionados más que nunca. Después de tanto esperar, finalmente estaban preparando el cuarto para los gemelos que venían en camino. La habitación estaba llena de risas y alegría mientras la señora Jones, madre adoptiva de Harry, y Nana, ayudaban en los preparativos. El joven matrimonio estaba radiante. Harry y Deneb se miraban con amor, emocionados por lo que les esperaba. Juntos pintaron las paredes de un suave tono blanco, imaginando cómo sería tener a sus pequeños en sus brazos. La señora Jones y Nana miraban con cariño, disfrutando de la felicidad de la pareja. Lena Jones, al ver a Harry tan pleno y feliz sintió que tomó la mejor desición de su vida el día en que le obligó a su hijo a contraer matrimonio con Deneb Bettencourt. —¿Crees que d

