Capitulo 1: El Duelo.
Rebeca...
Ya pasó un mes desde que recibí aquella devastadora noticia. Escuchar las palabras del médico a cargo de la operación de Alex se sintió como un centenar de dardos y flechas con fuego directo a mi pecho. ¡Perdí a otro esposo, aunque ésta vez no hay segundas oportunidades para estar con el de nuevo! Pensar que apenas hace unas semanas nos dimos la oportunidad de empezar de nuevo y estábamos en muy buenos términos como pareja, como individuos, como amantes... ¡Lo amo demasiado! ¡Me costará mucho superarlo!
- ¿Por qué no te das un baño y te arreglas para salir un rato? Llevas días encerrada, ¡eso no te hace bien! - dice Lisa.
Lisa es quien me ha acompañado desde la tarde que Alex falleció, tomó el primer vuelo disponible apenas le avisé del accidente.
- ¡De verdad no tengo ganas Lisa! Aprecio mucho que estés aquí conmigo en vez de estar con tu familia - le digo sin ánimos aún en la cama a las 11 am.
- ¡Rebe por favor! ¡Ya está bueno!, ¡Lisa tiene razón! ¡Mírate! Pareces salida de la saga de Crepúsculo, estás pálida, tu cabello parece una esponja de alambre... ¡Y empieza a oler mal aquí amiga! - dice Stephanie.
Stephanie llegó unos días después de la muerte de Alex, por su parte, el viaje ya estaba planificado para esa fecha, y agradecí enormemente su presencia, aunque he recibido mucho apoyo de parte de la familia Veccio.
- ¡Esta bien! Voy a tomar una ducha y saldré si con eso logró que se callen. Solo no me exijan mucho porque ¡no estoy de ánimos! - digo un poco molesta y fastidiada ante su insistente petición.
Mientras tomo el baño no dejo de pensar en Alex, en las veces que me hizo suya en el baño de su apartamento... - ¡El apartamento! - no había pensado en eso. ¿Qué haré con los bienes de Alex? Son bienes que adquirió antes de casarnos... Supongo que les quedará a sus padres... ¡Y nuestra casa! ¿qué haré con esa casa? Es demasiado grande para mi sola... ¿Y los negocios?... - el sonido de la puerta me saca de mis pensamientos.
- ¿Rebeca? ¿Todo Bien? - pregunta Lisa.
- ¡Si!, ¡ya casi salgo!
- ¡Está bien! ¡Nosotras estamos listas! ¡Esperamos por ti!
Al salir del baño veo la cama tendida con sábanas limpias y encima un set deportivo, ropa interior, zapatos deportivos y algunos accesorios.
- Nos tomamos el atrevimiento de escogerte algo, ¡espero que no te moleste! - dice Lisa.
- ¡Y es que si te molestas tiene doble trabajo! ¡Que se lo ponga y ya! - dice Stephanie, tan sutil como ella misma.
Mientras me visto, con las chicas en la habitación... - ¡AH! ¡REBECA POR DIOS! ¿DESDE CUANDO NO TE DEPILAS? - Exclama Stephanie.
- ¡Stephanie! - le regaña Lisa.
- ¡No, no, no! Amiga, yo sé que estás pasando por una difícil situación, Yo también perdí a Ben... Aunque no puedo comparar la relación que tuve con él con la tuya y Alex. Pero amiga... ¿Qué hay del amor propio? ¡Me duele verte así! - dice Stephanie.
- No seas exagerada Stephanie. ¿Sólo porque no me he depilado en un mes? Cuando estuve casada con Charles pasaba más de un mes sin depilarme, ¡y lo sabes! ¡No veo la diferencia! - le contesto con ironía.
- ¡Yo si la veo! Has descuidado de ti por dolor... Con Charles descuidaste de ti por falta de motivación, así que vístete, ¡que vamos a activar el motivometro!
Una pequeña sonrisa se formó en mis labios, casi como una mueca... era la primera vez en más de un mes que si quiera hacía un gesto similar. Y mi amiga tenía razón.
- Al menos debo ver el lado bueno - digo mirándome al espejo - He perdido el peso que subí los últimos meses.
- ¡Pero no te ves saludable Rebeca! ¡Debes comer! Y también te vendría bien ejercitarte un poco - dice Lisa.
- ¡Ay si Amigaaaa! ¡Deberíamos inscribirnos en el gym! - dice Stephanie.
- Sabes que no soy de ir al gimnasio Stephanie, por lo mismo había pensado en someterme a cirugía estética... - me interrumpe Lisa.
- Y Alex estaba de acuerdo con eso? - me pregunta.
- Bueno, él me dijo muchas veces que no necesitaba hacerme nada, pero que si era lo que yo quería me apoyaba... - digo - ¿Por qué lo preguntas?
- Ah... es que cuando yo me operé los senos y moldee mi cuerpo él estaba muy molesto conmigo, me decía que yo no necesitaba cirugías... - culmina con una mueca y percibo su tristeza ante el recuerdo.
- Pero de que vale hacerte una cirugía si los vellos te ocultan todo! - dice Stephanie y reviento en risas por su comentario, pero luego de unos segundos siento culpa.
- ¡Mejor nos vamos! ¿A dónde iremos por cierto? - pregunto.
- ¡Al spa cariño!... ¡Necesitas un extreme make over! - dice Stephanie.
Como habían planeado, nos fuimos al SPA, nos arreglamos las uñas, teñí mi cabello, me sometí a una larga y dolorosa sesión de depilación casi que 360°, almorzamos y decidimos pasar por el centro comercial para ver las vitrinas de las tiendas esperando que algún accesorio o prenda llamara nuestra atención y gastar algo de dinero.
- Se acerca acción de gracias... Y los chicos me esperan para nuestra cena tradicional... - dice Lisa. refiriéndose a sus hijos.
- ¡Oh cierto! Ya se acerca la navidad - digo asombrada, había perdido la noción del tiempo por completo - ¿cuándo te irás?
- Creo que mañana.... Espero que no te moleste. - me dice apenada.
- ¿Qué? ¿Estás loca? No podría enojarme contigo después de que me has soportado este mes de locos... - le digo.
- ¿Por qué no vienes conmigo? ¿Tú y Stephanie? A mí familia le gustaría verte de nuevo.
- No lo sé Lisa... Creo que iré a Venezuela... Necesito a mi familia, y aunque tú también eres mi familia prácticamente... ¡Tú me entiendes! - le digo con un nudo en la garganta.
- Te entiendo perfectamente... Solo recuerda que en Los Ángeles tienes una familia que te quiere mucho.
Ambas nos abrazamos y al tiempo que mis lágrimas caían podía sentir las lágrimas de Lisa caer en mi hombro.
Aproveché para llamar a mi prima Nohemí para consultar las fechas de vuelo a Venezuela en los próximos días, por suerte había vuelos disponibles en los próximos días y acordé regresar con Stephanie, pero ella decidió que se quedaría un poco más. Debía enfrentar la realidad en todo sentido, y una de las realidades era ir a la casa que Alex me obsequió como regalo de cumpleaños y de bodas. Aún no estoy preparada para habitarla, y mucho menos estoy preparada para volver al apartamento.
Mi vuelo partió 2 días después, por suerte no tenía pasajeros a mi lado así que sería un vuelo silencioso. Sorpresivamente un par de asientos adelante vi la silueta de un hombre que se me hizo familiar, esperé el despegue y minutos después busqué la manera de tener su atención para asegurarme de ver su rostro, pero no fue necesario.
- Srta. Jo... ¡Sra. Veccio! - me dice.
- ¡Walid! ¡Qué sorpresa encontrarte acá! ¿Cómo estás? - efectivamente la silueta que había visto era el mismísimo Walid Safa.
- ¡Estoy bien! ¡Siento mucho tu perdida! - toma mi mano entre las suyas - ¿Cómo te has sentido?
- Ha sido bastante difícil seguir adelante - le digo.
- Te entiendo perfectamente.... No en el mismo sentido, refiriéndome a tu relación con el occiso, pero sé lo que se siente perder a un ser amado de forma repentina, y querer salir de la oscuridad que embarga la depresión.
De repente sentí un escalofrío recorrer mi espina dorsal.
- Veo que viajas sola... ¿Puedo hacerte compañía? - me pregunta.
- Emm... Sí, no hay problema - dije.
Afortunadamente no fue nada incómoda la situación, solo era una viuda conversando con su socio de negocios, hablando de negocios y cosas de la vida, eso me ayudó mucho a despejar la mente y cuando menos lo percaté ya estábamos a punto de aterrizar.
Tuve un cálido y emotivo recibimiento por parte de mi familia, al ver a mis padres me desplomé por completo, era lo que necesitaba, sentirme protegida, cerca de los míos.
Decidí que sería mejor idea ir al apartamento que compartía con mis amigas, mi prima Celin me entregó las llaves de mi camioneta e introducimos mi equipaje con rumbo al apartamento de soltera que compartía con mis amigas. Cuando llegué era obvio que estaba completamente solo, Stephanie estaba en los Estados Unidos y Rose se había ido a vivir con Carlos. Al estar en la sala vino a mi mente el recuerdo de Alex besándome y acariciándome - ¡Necesito salir de aquí! - dije en voz alta, dejé mi equipaje y salí de allí.
Tomé mi teléfono y llamé a mi asesor inmobiliario para pedirle ver algunas propiedades y éste muy amablemente accedió a darme una cita para el día siguiente. Luego de colgar la llamada recibo una de Carlos.
- ¡Rebeca! ¡Me enteré que ya estás en la ciudad! ¿Cómo estuvo el vuelo? - me pregunta.
- ¡Hola Carlos! ¡Si, llegué hace un par de horas! ¡Todo bien! ¿Qué cuentas?
- Quería aprovechar que llegaste para saber si... No sé, si estás en disposición de recibir las llaves de tu casa... Está lista desde hace unas semanas y... ¡Pensé que quizás, no sé, quieras verla! - me dice y puedo sentir su incomodidad.
Honestamente aún no estaba preparada, pero, al fin y al cabo, en cualquier momento debo hacerlo - ¡Oh! Está bien Carlos... ¿Cuándo puede ser? - le pregunto.
- Pues ahora mismo estoy cerca, ¡si quieres puede ser ya!
¡Wow! Mis latidos aceleraron y podía sentir mi presión subir - Está bien, ¡voy en camino! - dije finalmente.
Luego de conducir unos cuantos minutos hacia el otro lado de la ciudad, los nervios me invadieron, sentía que mis manos triturarían el volante en cualquier momento por lo fuerte de mi agarre, trataba de concentrarme en la coordinación de mis pies en los pedales y en la vista en el camino, pero finalmente llegué. Y ahí estaba, un alto y hermoso muro adornado con plantas floreadas y enredaderas entre las rejas, me acerqué al portón peatonal y toqué el timbre al mismo tiempo que Carlos abrió la puerta.
- ¡Rebeca! Bienvenida - me dió un fuerte abrazo seguido de un profundo suspiro - ¡Espero que te guste! En nombre de mi amigo, mi hermano del alma...
- ¡Gracias Carlos! Por todo - dije y lo seguí.
La decoración del exterior es exquisita, me hizo recordar las mansiones de las novelas que veían mis primas cuando era niña, pero mi corazón se paralizó cuando entré a la enorme sala.
- Lo pintó un famoso artista en ascenso de la ciudad, junto con la decoradora pensamos que sería buena idea mantener la memoria viva de Alex con ese hermoso cuadro de ustedes - me dice refiriéndose a un gran cuadro pintado de Alex y yo juntos en la pared de la sala.
- ¡Es hermoso! - logré decir entre lágrimas y Carlos me abraza.
- ¡Me imagino lo difícil que debe ser para ti! Pero debes ser fuerte, Alex habría querido que sigas adelante - me dice.
- ¡Si! ¡Lo sé! Pero se siente mucho su ausencia... - le digo, él se va de la sala unos minutos y regresa con un vaso de agua.
- Ten, toma un poco... - tomo el vaso y bebo de el - Ven a ver la cocina que hicimos para ti - me dice y lo sigo.
- ¡Carlos! ¡Quedó espectacular! ¡Me encanta! - digo mientras observo cada detalle, los artefactos y muebles, y a un lado por la ventana pude ver una gran piscina - ¿QUÉ? ¿Piscina? ¡Ja ja ja Dios! - dije sin palabras.
- Si, fue una de las peticiones de Alex - dice.
- ¡Lo sé! Pero no creí que accedieras, dijiste que sería difícil ubicar una piscina como él quería - dije recordando su conversación.
Flashback...
- ¡Quiero una casa grande Carlos GRANDE, quiero 5 habitaciones, 6 o 7 baños, una gran cocina para que Rebeca haga de todo, un cuarto de juegos con bar, un gimnasio, garaje para todos nos nuestros autos, una despensa amplia, y algo muy importantes, un gran baño principal y vestidores separados! Así que dime si ¿puedes hacerlo o no? ¡para buscar a otra persona! - dice Alex.
- Alex claro que puedo hacerlo, solo que debo pensar muy bien cómo distribuir todo lo que me pides, y para el tiempo que me estás dando para terminar, no creo que sea posible - dice Carlos.
- Bueno, lo de la piscina no creo que sea algo primordial, ¡haz lo que puedas! ¡Solo quiero algo lindo que nos identifique! - le digo a Carlos.
- ¡No no! ¡No solo algo lindo amor! ¿Qué pasa? ¡Este será nuestro hogar! ¡Debe ser magnífico! ¡Y si no puedo tener todo lo que quiero, no lo será! - dice Alex.
- Yo no soy mago... Pero sé hacer mi trabajo, está bien, 2 meses, trato hecho.
Estrechan sus manos...
Fin del Flashback.
- Como verás, la casa está lista para habitar, subamos a la segunda planta a ver las otras habitaciones - me dice y sigo - Por allá está el gimnasio, con vidrio blindado de piso a techo con vista al patio, estas dos son habitaciones comunes con baños completos, y por aquí ... Está la habitación principal.... Acá está el baño, como lo pidieron... Éste es un vestidor... Y por aquí.... Está el otro, más grande, ¡para ti! - dice mientras me enseña todo.
- ¡Gracias por hacer esto realidad! - le digo llorando y lo abrazo - ¿Ahora con quién compartiré nuestro sueño?
- Rebe... - su voz se quiebra - Sabes que a ti también te quiero como a una hermana... Te considero una buena amiga, aún estas joven... ¡Y por muy duro que suene, Alex no volverá, debes continuar con tu vida!
- ¡Lo sé! ¡Pero es difícil! - le digo desconsolada - Está tarde llame a mi asesor inmobiliario, en unos días iré a ver algunas propiedades, por suerte tengo algunos ahorros del dinero que Alex me daba, aparte de unas cuentas de ahorro que él me abrió en el extranjero. Quizás compre un pequeño apartamento - le digo.
- ¿Por qué no te vienes a vivir aquí? ¿Qué harás con el apartamento? ¿Y la casa en las montañas? ¿Y los restaurantes? - me pregunta.
- La verdad no sé, son bienes que adquirió mucho antes de casarnos... - me interrumpe.
- ¿Ya contactaste a su abogado? - me pregunta.
- No la verdad no... Sé que lo conocí y lo vi varias veces, pero no recuerdo su nombre ni tengo su teléfono - le digo.
- ¿Y el teléfono de Alex? ¿No lo has revisado? Bueno yo igual te ayudaré con eso - me dice.
- El teléfono tiene la pantalla un poco partida y está bloqueado - digo.
- Eso no será problema, dámelo que yo me encargo de arreglarlo y ubicare al abogado - me dice - Ya debo irme, toma - Me entrega las llaves de la casa - Están identificadas y aquí tienes dos juegos de copias. Solo te pido una cosa...
- ¿Cuál? - le pregunto.
- ¡No vendas esta casa por favor! - me pide - No aún!!!!
- ¡No lo haré! ¡Te lo prometo! - digo y se despide de mi
Me quedé en la casa observando cada rincón, entré en el cuarto de juegos, lo que Alex llamaría su guarida, vi que había botellas de licor llenas en el bar y me serví un trago, me senté en el cómodo sofá a llorar un rato ante el recuerdo de mi esposo, por un momento pensé en lo injusta que puede ser la vida. Miré por la ventana, ya empezaba a oscurecer, vi la piscina y me provocó probarla. Busqué entre los armarios de la lavandería y baños y conseguí unas toallas. Tomé un par y me fui al patio, me deshice de mi ropa quedando en ropa interior y me lancé a la profundidad de la piscina que el amor de mi vida había mandado a construir para nosotros.
El silencio en ese momento me hizo sentir bien, solo se escuchaba el sonido que hacía en el agua y me resultaba relajante. Salí de la piscina para servirme otro trago y vi mi teléfono encendido, lo tomé para revisar, tenía algunos mensajes y llamadas perdidas, miré la hora y ya eran las 8 pm. De repente sentí un poco de hambre, tomé mi ropa, me vestí y me fui de allí prometiéndome volver pronto.
Fue una pésima idea vestirme con la ropa interior mojada, mientras conducía tuve que apagar el aire acondicionado, moría de frío. Por suerte el retorno al apartamento fue más rápido de lo esperado. Tomé una ducha rápida, me puse un conjunto deportivo, me acosté un rato y decidí escribir en el grupo de mis primas y amigas.
8:45pm Rebeca: - ¿Que hacen?
8:46pm Nohemí: - Yo nada, acostada ¡súper aburrida!
Celin: - ¡Yo acostada viendo tv!
Alexandra: Nada, en la casa aburrida viendo vídeos :/.
Jade: ¡Estoy en casa de mis suegros en una reunión familiar!
8:47pm Rebeca: - No he comido en todo el día... ¿Me acompañan por algo de comer y unos tragos?
Alexandra: - ¡EL DEBER LLAMA! jajaja
Rebeca: - Jajajajaja eso es un sí ¿supongo?
Alexandra: - ¡Clarooo!
Nohemí: - ¡Me anoto!
Celin: - ¡Ay yo también! ¿Nos vienes a buscar?
8:50pm Rebeca: - Voy saliendo por ustedes, metan un bolso con ropa ¡por si acaso!
Jade: - Yo quiero :( ¡pero será en otra ocasión!
Celin: - ¿Nos vas a secuestrar? Jajaja.
Rebeca: - Ustedes tranquilas como si las fueran a operar, ¡atentas que voy en camino!