POV DE ADRIÁN. Estoy sentado en una cafetería del centro, observando distraídamente el ir y venir de personas a través del cristal. Los minutos pasan con una lentitud exasperante mientras espero que Alessia llegue. De pronto, la campanilla de la puerta tintinea anunciando su llegada. Alessia atraviesa el umbral con esa elegancia natural que siempre la ha caracterizado, escaneando el local hasta que sus ojos se encuentran con los míos. Una sonrisa ilumina su rostro mientras avanza hacia mi mesa Lleva el cabello recogido en una coleta y viste una blusa color turquesa que siempre le ha sentado bien, realzando el tono de su piel. Al llegar junto a mí, se inclina para depositar un beso en mi mejilla. Percibo el sutil aroma de su perfume, una fragancia que me transporta momentáneamente a

