AINARA > Me decía mientras intentaba subirme el pantalón, genial. No me entraba, a regañadientes bote como sea el pantalón, busqué en mi armario y al final me decidí por otro pantalón, pero este si tenía pinta que entrar en mi cuerpo. Y así fue entró, sonreí y busqué mis botines, me puse un polo color oscuro y me hice ondas en mi pequeño cabello. Hoy a diferencia de otros días, decidí maquillarme. Cuando terminé me vi en el espejo me tumbé en la cama de nuevo. Es lunes, nadie tiene ganas de hacer algo un lunes, j***r. Mientras estaba con la cara enterrada en mi cama escuché mi puerta abrirse, me levanté de un saltó y era mi madre. Iba vestida con unos pantalones oscuros, un abrigo de lana y unas zapatillas a juego. –Qué bueno que estés lista, vamos– dijo y yo fruncí el ceño. –¿A dón

